No anhelo en mi vida la sal o el azúcar,Busco
Algo más intenso
Más dulce
Más puro
Y adictivo.
No tiene nombre y sin embargo
Me es inconfundible.
Mana de tus labios y corre por mis venas
Como un licor que aviva mis sentidos.
Vago ebrio de tus besos y ya no pienso
Y es mi piel quien ahora manda
Manda buscar tu piel, blanca porcelana
Ambrosía para mis dedos
Que escapan bajo tu falda.
Siento el temblor
No sé si tuyo o mío y no me importa
Si de tus labios surge un “PARA”
Mientras tus manos me acompañan…
Tiembla conmigo.
ARDE.
Esos ojos tuyos que me miran
Intentando no cerrarse y echar a volar
Pero ya van tarde.
Atisbo tu amago de hablar
Y, como un reflejo más,
Sello tus labios con los míos
Y degusto esas palabras directas de tu lengua.
Parecen decir “MÁS”.
Siento en mis manos el calor
De tus muslos blancos de seda
Y en mis labios el latir de tu pecho
Ora lento, ora desbocado
Y mientras te miro
Aprendo cada rincón de tu ser,
Lo grabo a fuego en mis labios
Beso a beso.
Siento tus dedos en mi pelo
Cuando pruebo tus caderas
Y veo cómo muerdes tu labio
Y acudo a socorrerte y saboreo
Lo que aun no tiene nombre.
Pero sabe a tu sonrisa.
Tus caricias son ya guía
Y poco importa ser sutil.
Sin palabras dejas claro tu deseo
Y yo te sirvo.
Y yo me siento en el cielo
Cuando con tus dedos me diriges
Por tu pecho, hacia tu vientre
Y me detengo un instante.
Me clavas tu mirada y yo
Yo te sirvo.
Siento tus muslos en mis mejillas
Como nubes de algodón
Cálidas y sedosas
Mientras tus dedos, casi a muerte
Se clavan en mi nuca impidiéndome escapar.
Pero no quiero escapar
Y me aferro a tu cintura y saboreo
Cada tenue sacudida que lo que hago te provoca.
Y te miro a los ojos.
No me ves pero te veo
Arquear la espalda y siento
Al tocar tu pecho, tu corazón enloquecido
Y sigo.
Yo te sirvo.
Un grito ahogado
Casi un susurro estridente
Tu voz no acierta a escapar
Y tus manos aprietan más y más…
Y al fin te rindes a entregarme
Un licor dulce y sin nombre
Que estremece cuerpo y alma
De quien te sirve y se embriaga
Con un trocito de tu alma
Que resbala por la comisura
De unos labios que sonríen
Sonríen tu nombre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario