Caminaba decidido sobre aquel océano dorado y, a cada paso, la arena se hundía bajo sus pies marcando aquél punto como uno más de la línea sinuosa que formaba su camino.
Un sendero que conducía a ninguna parte, bordeando la nada, atravesando ningún lugar yendo sin dilación a un destino que no parecía existir.
Y aun así, caminaba.
El sol abrasaba su piel y el viento le acariciaba como una lija hecha de arena y furia. Pero no se detenía.
Caminaba.
Casi gateaba al subir una duna y no pocas veces tropezaba al descender. Pero no se detenía en ese afán enfermizo de encontrar lo que quizá nunca hallaría.
Y pese a todo, caminaba.
De sus ojos secos manaban lágrimas de sal que perlaban sus mejillas como pequeños diamantes que le quemaban aún más. Cada paso, una agonía y respirar era un dilema al aspirar aire de fuego y expirar su propia vida.
Y caminaba.
Despacio. Cada vez pasos más cortos, casi sin poder tenerse en pie.
Cayó.
Pero no se detenía. Se arrastraba con triste languidez buscando algo, quizá nada. Solo lo sabría cuando encontrara a quien le llamaba.
Ya no caminaba.
Y allí, rodeado de oro, fuego y soledad, escuchó la voz más clara y de su garganta abrasada no salió más que polvo mientras sus ojos, agotados, eran incapaces ya de abrirse.
La encontró.
Mas no pudo alcanzarla.
De nuevo, el tiempo jugó en su contra, la vida se apagó demasiado pronto.
Tendría que volver a empezar a buscarla de nuevo en otra existencia.
Y sin poder hacer otra cosa, volvió al mundo.
Y, de nuevo, buscándola, caminaba.
Idas y venidas de una mente aburrida que, en su afán de algo profundo, con palabras jode al mundo.
martes, 20 de diciembre de 2016
lunes, 7 de noviembre de 2016
(Alp)Traum in Kaffe
Prays the song these words
“I’m gonna love you until you hate me”
Guess what, girl, I’m already there
Keeping all that hate away so you can do nothing but behold
How your hatred turns to gold
How your madness stops, evolves
Shut the fuck up, my dear insane bitch
And ask to the stars above
Why has your hatred turned to love?
Run from flesh but still, beware
For I am deep inside you here and there
And every time you close your eyes you fear you’ll find me there
Again
All in black, with my hair of fire and the river of blood that falls from my neck
And you’ll fear the porcelain hands you desire are at your own hands’ reach
Your soul shakes whenever you think of my voice
You cannot hide it
You desire me to speak your name
Slowly
Softly
Almost a whisper next to your cheek
An etheric breeze that runs over your tremulous skin
Keep silence now
The whole world is fucked up, no surprise
And you, my wasted lady, are no different from those who hunt for me
So this is the deal I propose
You shall be mine
Today
Tonight
Until the day that I die
Until you can kill me or escape
But when that moment comes
Stop, look around
And wake up
For I’ll be here when you fall asleep again
For tonight, you bitch, my love
Will dream of me
viernes, 4 de noviembre de 2016
Scorched (distant) ocean
Quieto
Junto al risco contemplo lo que le has hecho al mar
Lo has secado, lo has quemado
Y el agua ha muero
De pie
Donde otrora hubo olas
Camino, sí, despacio y mi mano te doy
Ya que arrasas, no vayas sola pues
La noche es fría incluso cuando el mundo entero arde…
Ya no hay voces
Ya no hay noches
Han muerto ángeles también
Nadie… que nos mire
Que nos juzgue
O nos culpe por reír
Quietos contemplamos
El final del ser
Que tú yo nunca fuimos
Este frío se irá y llegará el calor
Que, ácido, caerá y quizá nos mate
Pero sé que aquí, la mansión de piedra
Nos cobijará
Inmortales, incesantes, eternos en nuestro ser
Nuestros propios dioses.
martes, 25 de octubre de 2016
Red (velvet) ribbon
Caught in the middle of a night and a shade
A girl with a red velvet ribbon dreams
Of a book nobody wrote
Of a song yet to be sung
Of kiss yet to become
As real as she is
Yet as magic as the look in her eyes
Coming her voice from a fairy tale verse
Being her skin as the pale moon in winter
Perhaps it is I the so mentioned dreamer
For something in that wonderful creature amazes
Each and every thought that I weave
And all I certainly know, I can swear
Is this much: Art flows from her heart
Thereby this is my plea, let it be heard,
And let it reach for thy eyes
Dream
Dream again tonight and we will meet
I will see thy red velvet ribbon in the wind
While we seek for the answer,
While we get to remember ourselves
domingo, 16 de octubre de 2016
Quiet Bitter Whirlwind
Suena el viento en el silencio y lo perfora
Surge de la nada y todo lo devora
Y aúlla y grita y ruge como la bestia indómita que lleva dentro
Y sin embargo, permanece
Quieto, inmóvil, tenso… preso
Enjaulado y humillado en un plano abandonado
Existiendo por costumbre desde tiempo ya incontable
Contemplando cómo el tedio cubre el oropel de herrumbre
Resistiendo a duras penas cada golpe que en sus venas
Acelera más la sangre y detiene el leve pulso
Y cuando al fin todo se para y todo a un norte señala
Brota un mudo glifo antiguo que recuerda lo vivido siempre, recto dirigido por un falso dios tarado que el sentido ha olvidado de lo que el alma tanto anhela
Y he aquí a un hijo de una era en que el fallo encadena tiempo y vida pasajera y ni el que lucha persevera y el que osa despuntar
A ése oscuro rincón del alma, donde viven monstruos y quimeras
Desterrado y marcado pero nunca, nunca olvidado y empleado eternamente como diana sempiterna de unas prácticas certeras en que el arco del reproche nunca yerra sus frustradas flechas
Aciertan en el núcleo de este leviatán atado
De este bruto encadenado que tan sólo puede aullar y maldecir
Recordar que nunca fue libre y anhelar que pronto llegue
La llave o la hoja,
Que en silencio haga libre, finalmente y sin retorno
A este ser de aire y pensamiento
jueves, 22 de septiembre de 2016
Embrace death while alive
Fallos no los tolero yo
Poco a poco son
Como el toc toc toc
Que resuena lento y sin cesar
En mi cabecita y en la oscuridad
Y la voz te grita y dice “Para ya”
Pero lo has dicho, la amas de verdad
Así que date prisa y mátala.
Noche o día, ya da igual
Seguimos los pasos sin parar
Limpiamos la sangre del lugar
Seguimos andando y nada más
Buscamos el fuego que vive en el mar
Y a aquel que no ayuda apartamos sin más
Firme es la meta, cálida recompensa
Olvida ya su pelo rubio, le mataste bien.
Y ahora, callad, sed bestias, acechad
Os ofrezco el final pedido, una sola llave abre
Tomad lo correcto del modo incorrecto
Que sea esta vez un golpe de efecto
Cobrad vuestra deuda y jamás volváis a buscarme
Cerrad cuando os marchéis, aquí tengo de todo
Tiempo, alguien con quien hablar
El perfecto ángel que, al fin, he venido a devorar.
Poco a poco son
Como el toc toc tocQue resuena lento y sin cesar
En mi cabecita y en la oscuridad
Y la voz te grita y dice “Para ya”
Pero lo has dicho, la amas de verdad
Así que date prisa y mátala.
Noche o día, ya da igual
Seguimos los pasos sin parar
Limpiamos la sangre del lugar
Seguimos andando y nada más
Buscamos el fuego que vive en el mar
Y a aquel que no ayuda apartamos sin más
Firme es la meta, cálida recompensa
Olvida ya su pelo rubio, le mataste bien.
Y ahora, callad, sed bestias, acechad
Os ofrezco el final pedido, una sola llave abre
Tomad lo correcto del modo incorrecto
Que sea esta vez un golpe de efecto
Cobrad vuestra deuda y jamás volváis a buscarme
Cerrad cuando os marchéis, aquí tengo de todo
Tiempo, alguien con quien hablar
El perfecto ángel que, al fin, he venido a devorar.
jueves, 15 de septiembre de 2016
Väg
There’s a hollow, deep in the darkWhere nobody dares to look at
For the voice it bears
Summons a greater cold,
A silence far beyond
The craziest dreams of thine.
Shall thou think thy mind is strong,
Thy soul can shine
But be no fool, behold
This rotten song that walks thou by
As it journeys with thy hope,
As it marches to its quest.
But do beware, swift traveler,
Not to reach the silent nest
Where lies all thou might desire
Calling from near a friendly fire
Waiting for thou to approach
Just to be killed as a cockroach…
jueves, 11 de agosto de 2016
Cinnamon Singularity
No como los demás, no, nunca. Sin embargo, pese a la peculiaridad y la extrañeza propia y ajena, un anhelo mudo se abría paso despacio, con una cadencia propia, inexorable en su recorrido. En derredor, miradas compuestas, como ojos de mosca y en cada celda del prisma, una emoción: miedo, desprecio, inquietud, rechazo, repugnancia, desconcierto, lástima. Y lentamente el tiempo hizo su trabajo.
Nada era como en el resto. Tampoco podía esperarse normalidad de quien partía de un inicio infrecuente. No era lógico y sí lo fue, empero, el silencioso desdén con que habría de convivir. Las miradas de extrañeza, las conversaciones en voz baja, los dedos que señalaban con escaso disimulo, los padres que alejaban a sus niños, los niños que acudían llorando a sus padres... y entre tanto, silencio. Allí donde otros de la misma edad lloraban y pataleaban para conseguir sus caprichos, encontraba sosiego en las páginas de los libros que otrora fueron más amigos que los amigos que nunca fueron. Y eso solamente servía para cosechar más miradas, más susurros de rechazo y miedo, más dedos señalando mientras buscaban de qué acusar.
Mil intentos de encajar, no tanto por sincero afán si no en busca de algo de paz. La mentira fue, sin duda, la opción más sencilla. Camuflaje de principiantes, ineficaz, sin duda, pero única opción para quien nunca estuvo en igualdad de oportunidad. Valió de poco, es cierto, y el efecto fue aún más rechazo... pero seguía siendo mejor la etiqueta del que miente que la del que ni sabe qué es.
Muchas y grandes pérdidas, la mayoría explicables. Otras fueron grandes golpes que era imposible predecir. Y tras todo, una lección, frío baño de humildad y una dolorosa puñalada de la cual no manaba sangre. Una oscura ventana por la cual se filtró una corriente de agua y sal, que al contacto con la herida, hizo hincar las rodillas en un suelo que pisoteaba sin pensar. Aprendizaje del error propio y ajeno, aceptación del dolor perpetuo y la toma de conciencia de saber que jamás habrá del mundo la misma visión que quienes, bajo el prisma de la comodidad, etiquetan cuanto ven según parámetros binarios: bueno o malo, normal o raro, amigo o enemigo, blanco o negro...
Y he ahí la conclusión, nada nuevo en realidad. Nada he dicho no sabido, quien lo lea, lo sabrá. Que yo no soy en la moneda ni la cara ni la cruz, pues soy ambas y ninguna, bueno y malo a a a vez. No soy blanco, ni soy negro, no soy amigo ni enemigo y, al tiempo, todo eso y más en mi confluye. No soy normal, eso está claro, pero no me importa ya ser raro. Fingí ser como el resto y fracasé y siendo yo, al menos, soy sincero.
Para mi, es normal ser raro. Lo raro, para mi, sois los que decís ser normales.
jueves, 4 de agosto de 2016
Sea of Lavender - First Wave
![]() |
| And she made the ocean smell like lavender... |
Along she came
A living flame
Showing from thin air
As if floating were her feet
For such lightness, by her side,
Made my own head flee, made it fly
A whole world she made disappear
Just by speaking next to me
And the hole I live in
Seemed
To grow, to shine, to glow
To be mine
I saw her standing
By my side, in front of me
Her hands moving as she weaved
Stories of a thousand threads
Made of living memories
Bringing both bitter and sweet smiles
Along she came
A living flame
Who chose to smell like lavender
Who walked by the sea, next to me,
A vanilla reader who drank her words
And hopes for a second chapter
Soon…
Perhaps.
lunes, 18 de julio de 2016
Aegis in Mint
Sale el sol y ahí estás
Vas y vienes y vienes y vas
Por el mundo, sin detenerte, por mi cabeza sin parar
Mientras a oscuras horas te velo, intentando no buscar
El consuelo en tus palabras, ni el deleite de escuchar
Esa risa de cristal
Que resuena en la memoria como algo que jamás
He logrado largo tiempo
Retener, sujetar o siquiera comprender
Como una tenue melodía que en mi mente suena
Suave
Firme
Casi fantasmal
Cual cortina de agua que fluye libre
Y presa
De palabras que gotean
De corrientes que son presa
De la mesura
Y la cautela
Del grito ahogado que en silencio guardas bajo tu férrea égida, que alzas al mundo entero
Protegiendo
Y al tiempo
Buscando el tiempo que permita que tus heridas sanen
Para no tener que seguir gritando, para poder susurrar de nuevo
Y ser, sin temer, como jamás he antes conocido
Como sé que sólo te concibo y poco a poco te percibo
Mientras avanza el frío negro que me reconforta y se dirige
Al brillo ígneo que te ha de ver
De nuevo
Al amanecer
miércoles, 6 de julio de 2016
Bittersweet Broken Bell
Se escapa
Otra jodida noche de mis manos
Y ante mis ojos
Hartos ya
La noche aclara
Y el sol despunta
Clavando cada rayo en mi pupila
Que ilusa busca
Verte aparecer
O quizá tan sólo
De tu parte una señal
De que tú también me velas
Que en silencio me esperas
Que escribirte ahora
Sin reloj que dicte
No sea ofensa
Que tu voz de cristal
Que corre por mis venas
Calla y aguarda que la mía
Ronca y torpe
Diga algo,
Quizá tu nombre
En esta noche
Como otra cualquiera
Y al tiempo diferente
En que un insomne anhela
Que la puta campana
Que a todas horas truena
Traiga tu risa…
¡Maldita sea, suena!
![]() |
| "Sing once again for me" |
martes, 21 de junio de 2016
Nessun Dorma
Lend me thy eyes, fear me not
For tonight thou all shall see
What the night has always brought
Nessun dorma
Allow the moon to be thy guide
Behold the black sky that shines
Hold the star light by thy side
Nessun dorma
Hear the song of a dark, calm sea
Bless me again with that voice of thine
Take my heart, for thine is meant to be
Nessun dorma
Walk the night, be brave
See thy world while Sun’s asleep
It is my kingdom, it is safe
Nessun dorma
East light shines for thou all
It is time for me to leave
For thy sunrise is my fall
... Dormite
![]() |
| Veni, ostendam tibi nocte |
viernes, 17 de junio de 2016
A touch of porcelain
Y añorar una caricia
Que me haga sentir
Dichoso de bajo esta piel vivir
Y anhelar su caricia
Que me haga sentir
Dichoso de bajo esta piel vivir
Y anhelar su caricia
jueves, 16 de junio de 2016
Fryst blóð
Ven, escucha, observa
Este mundo que hoy te ofrendo
Tuyo, mío… nuestro
Toma mi mano, no temas
Al caminar sobre la sangre que baña
Este mundo de hielo negro
En que ambos, soberanos,
Gobernamos implacables,
Victoriosos tras batallas
Vencedores de incontables
Enemigos derrotados
Cuyos cuerpos apilados
Cimentaron nuestro reino y
Cuyas almas plañideras
Ornan ahora cual pendones
Los inmensos torreones
Del palacio que habitamos
Fortaleza eterna de cristal
Donde no existe ya el tiempo
En que reina un cálido silencio
Por tu risa tan sólo roto
Acude a este paraíso salvaje
Que ahora te presento
En que la noche dura días
Y la eternidad sólo un momento
Y a tu lado recupero
La esencia que no debió dormir
Y de nuevo puedo asir
De mi arma el puño,
De tu cuerpo la cintura
Y de nuevo mi montura engalanar
Y sin miedo a por sus vidas cabalgar
Sus almas sin duda segar
Y con su sangre,
Amada mía,
Nuestro jardín de rosas regar
Pues en vida y muerte, juntos,
Moldearemos este mundo que hoy te ofrendo.
Cherry Lacrimae
Sal ahora, vive, vibra
La sangre que pulsa en las venas
Que corre, que vuela arrastrando
La esencia de la vida
De la nueva y de la antigua
Sal
Sal ahora y grita al mundo
Tu virtud, tu devenir
Elige rauda tu lugar
El lecho que haya de aguardar
A tu llegada inexorable
La mano tendida que ha de hallarte
Sal
Del vacuo ciclo que recorres
De principio a fin y sin cesar
En pos de un lugar más allá
Del límite mismo de la vida
Pues allí me habrás de hallar
Sal
Sal, rubí, en gotas tenues
O en cascada furibunda
Vuelve a tu hogar y vive
Fiel a ti, sangre que pulsa
Por mi ser inmortal
viernes, 10 de junio de 2016
Salt in a God's wound
He aquí la historia entera sin tapujos, sin adornos
sin metáforas hermosas
ni palabras que evoquen
el dolor, la humillación, la vergüenza y el destierro
y todo lo que me sobrevino
al fracasar
y es que así fue
que fallé en ser un Dios.
Todo el plan se vino abajo
y con el, mis sueños y el pasaje
de vuelta al lugar de donde no debí salir, aquel Nirvana
de mil nombres y ningún aspecto
donde el hombre solamente sueña con llegar y nunca alcanza
y que quise dejar atrás creyendo
que enseguida podría regresar.
Caminaba entre vosotros, era entonces uno más
a vuestros ojos inexpertos, solamente un hombre,
nadie a destacar
salvo tal vez para unos pocos que veían mas allá
sin llegar a entenderlo todo, sin dejarlo de notar
pero era ya la hora, me aburrí de la humanidad
y quizá la destruiría o la observaría un poco más
no me importaba ya.
Era vuestro mundo un pasatiempo, vuestras vidas, fantasía
y nada, nadie, nunca antes ni después
trascendería en mi memoria ni en la de otros como yo
ajenos a vuestro tiempo
impasibles ante vuestro devenir, no importabais nada
pues ya os vimos morir
y sabíamos quién os debía seguir.
Todo cambió de pronto
cuando ella apareció, hecha humana, imperfecta por definición
y yo, empero, jamás la percibí superior
en aquél envoltorio caduco brilló como antes jamás
y aun teniendo el cielo en mi mano, tuve que parar
mirar de nuevo y ver a mi otra mitad
sonreír por vez primera desde que empezásemos la eternidad.
Y fue así que un Dios se quedó mudo, que su Diosa le miró
y tal fue la sorpresa de aquél latido
que él fracasó y quedó humano
y ella, mortal también, tomó su mano
y supieron que en su divinidad faltó otrora algo,
que sólo pudiendo morir juntos se amarían.
lunes, 25 de abril de 2016
Mémoire d'encre
Recuerdo aquel momento. No el día exacto y a veces me cuesta incluso recordar el año pero el momento, el conjunto de todo es, como el resultado, imborrable.
No puedo describir el olor, decir qué música sonaba o siquiera si era un día soleado o llovía a cántaros. Son detalles que, empero, recuerdo perfectamente que no llamaban mi atención. Si alguien me lo hubiese preguntado en aquél mismo momento no habría podido decir si era martes o viernes, si cantaban los pájaros o si granizaba. Me daba igual todo aquello. Mi atención estaba puesta en otra cosa. Concretamente, en aquél hombre.
No lo negaré, estaba muy nervioso y la presencia de mis tres amigas no aliviaba mucho aquella tensión. Principalmente cuando dos de ellas se quedaron fuera bebiendo cervezas con el tío que atendía el mostrador. La que entró conmigo iba y venía y, mientras estaba fuera, yo seguía atento a lo que aquél tío me hacía en el brazo. Pero sobre todo, me intrigaba el hecho de que, al parecer, yo había conocido a aquél hombre cuando, casi 20 años atrás, mi padre nos llevó a visitarle a saber dónde. Yo no lo recordaba, tendría apenas ¿qué? ¿2 o 3 años? Pero ya por aquél entonces cuenta mi padre que lucía la barba que tanto le caracterizaba. Seré quizá cruel pero el paso del tiempo se había portado bastante mal con él aunque, por su (desconocida pero evidentemente más que mediana) edad, su forma de beber cerveza y el olor a “especias” que llegaba de la zona del mostrador, raro era que no estuviese peor. De hecho, me fijé que detrás de la barba, bajo la piel arrugada y con apariencia de cuero de imitación llena de tatuajes con más años que yo, seguía habiendo algo en su mirada que solamente se ve en la gente joven. Y no hablo de un margen de edad si no de una actitud, de una forma de ver la vida. Aquél señor de cincuenta y largos años (y barba) seguía siendo un chaval y fue quien me dejó el que sería mi primer tatuaje.
Las vueltas que da la vida uno no las puede ni imaginar y han pasado casi 10 años desde aquello. Ahora escribo porque resulta que aquella aguja no sería la única que se hiciese un hueco en mi vida.
Casi 10 años después me encuentro aquí, escribiendo como si alguien fuese a leer algo y decirme lo que piensa. Nunca pasa. Al menos ya no. Pero da igual. Lo que hoy, literalmente, me quita el sueño es que tras varias semanas casi sin poder con mi alma, hoy necesitaba mi dosis. Salí esta tarde intentando despejarme un poco y sólo podía pensar en volver a casa, encerrarme en mi habitación con la música alta y sacar a pasear una aguja. No dejaba de ver en mi cabeza imágenes de una número 9 dejando su peculiar marca y la viveza de los colores en mi retina me instaba a cerrar el libro, apurar el último trago y volver. Sabía que, si lo hacía, no conseguiría nada bueno, que no encontraría la paz porque no obtendría el resultado que quería. Al fin y al cabo, el material del que dispongo no es precisamente la joya de la corona. Pero, aun sabiéndolo, quería hacerlo, lo necesitaba. Por mucho que lo hubiese visto antes necesitaba experimentarlo por mí mismo, hacerlo yo, conseguir el resultado con mis propias manos, con mis propias agujas.
Escribo esto a las 5:15 de la madrugada y, sin darme cuenta, se han ido casi tres horas y ha pasado lo que me esperaba.
Es frustrante, pero de nuevo el color no es. Sencillamente no existe, no aparece no “se manifiesta” y llega un momento en que dudo de todo. Desde hace 6 meses no he conseguido prácticamente nada, estoy estancado. Sí, es cierto que no tengo una mala línea (según mi mentor) y que no puedo pedir milagros con unos materiales tan… dejémoslo en “humildes”. Pero la única forma de avanzar es, precisamente practicar y para lograrlo y trabajar primero hay que pagar. Así va el mundo, hay que pagar primero y buscar el trabajo después. De nada sirve estar inspirado y sabe que se puede hacer bien si no hay un título que te diga que puedes hacer lo que ya sabes hacer. Quizá no de un modo perfecto pero, como he dicho, eso solo se consigue con práctica. Todo se reduce a lo mismo y yo ya desvarío, como siempre.
Creo, empero, que lo peor de todo no es tanto estar estancado como el haberme quedado así después de dar el primer paso. Porque si no empiezas, te frustras, sí, pero si empiezas y no puedes seguir, directamente te jode la vida y más aún cuando lo que te detiene es precisamente la mano de quien te ayudó a subir ese primer escalón porque descubres (y nunca directamente) que no cree en ti, que te dio aquél primer impulso porque pensó que te cansarías y lo dejarías de lado… como todo.
Casualmente, como todos esos proyectos que me ayudaron a comenzar y que, después, se encargaron de que no pudiera continuar. Pero eso así no se ve. Es más fácil verlo como que soy yo quien deja todo a medias y no como lo que es, que me veo obligado a dejarlo así porque, para mi desgracia, no suele depender de mí.
Y es cuando repaso todo que me doy cuenta de que, en el fondo, tengo suerte de que la aguja que me crea afición escupa tinta. Muchos, en mi lugar, habrían buscado otras salidas menos artísticas.
No puedo describir el olor, decir qué música sonaba o siquiera si era un día soleado o llovía a cántaros. Son detalles que, empero, recuerdo perfectamente que no llamaban mi atención. Si alguien me lo hubiese preguntado en aquél mismo momento no habría podido decir si era martes o viernes, si cantaban los pájaros o si granizaba. Me daba igual todo aquello. Mi atención estaba puesta en otra cosa. Concretamente, en aquél hombre.
No lo negaré, estaba muy nervioso y la presencia de mis tres amigas no aliviaba mucho aquella tensión. Principalmente cuando dos de ellas se quedaron fuera bebiendo cervezas con el tío que atendía el mostrador. La que entró conmigo iba y venía y, mientras estaba fuera, yo seguía atento a lo que aquél tío me hacía en el brazo. Pero sobre todo, me intrigaba el hecho de que, al parecer, yo había conocido a aquél hombre cuando, casi 20 años atrás, mi padre nos llevó a visitarle a saber dónde. Yo no lo recordaba, tendría apenas ¿qué? ¿2 o 3 años? Pero ya por aquél entonces cuenta mi padre que lucía la barba que tanto le caracterizaba. Seré quizá cruel pero el paso del tiempo se había portado bastante mal con él aunque, por su (desconocida pero evidentemente más que mediana) edad, su forma de beber cerveza y el olor a “especias” que llegaba de la zona del mostrador, raro era que no estuviese peor. De hecho, me fijé que detrás de la barba, bajo la piel arrugada y con apariencia de cuero de imitación llena de tatuajes con más años que yo, seguía habiendo algo en su mirada que solamente se ve en la gente joven. Y no hablo de un margen de edad si no de una actitud, de una forma de ver la vida. Aquél señor de cincuenta y largos años (y barba) seguía siendo un chaval y fue quien me dejó el que sería mi primer tatuaje.
![]() |
| Y bajo aquella barba seguía un niño mirando el mundo |
Las vueltas que da la vida uno no las puede ni imaginar y han pasado casi 10 años desde aquello. Ahora escribo porque resulta que aquella aguja no sería la única que se hiciese un hueco en mi vida.
Casi 10 años después me encuentro aquí, escribiendo como si alguien fuese a leer algo y decirme lo que piensa. Nunca pasa. Al menos ya no. Pero da igual. Lo que hoy, literalmente, me quita el sueño es que tras varias semanas casi sin poder con mi alma, hoy necesitaba mi dosis. Salí esta tarde intentando despejarme un poco y sólo podía pensar en volver a casa, encerrarme en mi habitación con la música alta y sacar a pasear una aguja. No dejaba de ver en mi cabeza imágenes de una número 9 dejando su peculiar marca y la viveza de los colores en mi retina me instaba a cerrar el libro, apurar el último trago y volver. Sabía que, si lo hacía, no conseguiría nada bueno, que no encontraría la paz porque no obtendría el resultado que quería. Al fin y al cabo, el material del que dispongo no es precisamente la joya de la corona. Pero, aun sabiéndolo, quería hacerlo, lo necesitaba. Por mucho que lo hubiese visto antes necesitaba experimentarlo por mí mismo, hacerlo yo, conseguir el resultado con mis propias manos, con mis propias agujas.
Escribo esto a las 5:15 de la madrugada y, sin darme cuenta, se han ido casi tres horas y ha pasado lo que me esperaba.
Es frustrante, pero de nuevo el color no es. Sencillamente no existe, no aparece no “se manifiesta” y llega un momento en que dudo de todo. Desde hace 6 meses no he conseguido prácticamente nada, estoy estancado. Sí, es cierto que no tengo una mala línea (según mi mentor) y que no puedo pedir milagros con unos materiales tan… dejémoslo en “humildes”. Pero la única forma de avanzar es, precisamente practicar y para lograrlo y trabajar primero hay que pagar. Así va el mundo, hay que pagar primero y buscar el trabajo después. De nada sirve estar inspirado y sabe que se puede hacer bien si no hay un título que te diga que puedes hacer lo que ya sabes hacer. Quizá no de un modo perfecto pero, como he dicho, eso solo se consigue con práctica. Todo se reduce a lo mismo y yo ya desvarío, como siempre.
Creo, empero, que lo peor de todo no es tanto estar estancado como el haberme quedado así después de dar el primer paso. Porque si no empiezas, te frustras, sí, pero si empiezas y no puedes seguir, directamente te jode la vida y más aún cuando lo que te detiene es precisamente la mano de quien te ayudó a subir ese primer escalón porque descubres (y nunca directamente) que no cree en ti, que te dio aquél primer impulso porque pensó que te cansarías y lo dejarías de lado… como todo.
Casualmente, como todos esos proyectos que me ayudaron a comenzar y que, después, se encargaron de que no pudiera continuar. Pero eso así no se ve. Es más fácil verlo como que soy yo quien deja todo a medias y no como lo que es, que me veo obligado a dejarlo así porque, para mi desgracia, no suele depender de mí.
Y es cuando repaso todo que me doy cuenta de que, en el fondo, tengo suerte de que la aguja que me crea afición escupa tinta. Muchos, en mi lugar, habrían buscado otras salidas menos artísticas.
martes, 19 de abril de 2016
Molten (Grape) Dreams
Amar, pensar, gritar, quizá soñar
E irremediablemente volver a recordar
Que los días que han pasado ya no vuelven
Que los besos que no damos se nos pierden
Que los versos que guardamos no se oyen
Saber, creer, correr, entender
Y con cariño llegar a conocer
Caricias nuevas de sabidas manos
Nuevos caminos para los que amamos
Sueños conjuntos a los que vida damos
Sentir, reír, y al fin, morir
Dejar de ser solo y vivir en ti
Como las notas que rechazas escuchar
Como las líneas que no logras quemar
Como la voz que sueñas al despertar
martes, 29 de marzo de 2016
El tejido de la realidad, las vacas y yo
![]() |
| ¡'Güenlaputa ya, siempre cuando me estoy aclarando, cabrón! |
La cuestión es que viviendo allí y desplazándome en vaca… bueno, perdón, que me enredo hablando de la vaca y (aunque cueste creerlo) no es aquí lo importante. De hecho, lo importante aquí es irrelevante, porque sí, porque si fuese a hablar de algo importante habría preparado un discurso sobre la vaca y sobre cómo se pasaba por las ubres las leyes de la termodinámica y hacía caso omiso de la tensión superficial de la mayoría de líquidos hasta el punto de que los ignoraba casi por completo. En serio, pasaba tanto de los líquidos que me lo contagió y ahora, cuando llueve, no me mojo y no porque sea impermeable, si no porque me la sopla tanto el agua que si no me concentro, me quedo seco. Soy así, un tío inconscientemente seco, es lo que hay. Hay quien es cojo, hay quien es de padre calvo, gente que no sabe aplaudir con las orejas, espectadores de “Mamarrachas, hanalfabetos y vistemierdas” y sabéis que podría seguir con la lista de desgracias y/o minusvalías, pero el concepto general lo tenéis. El caso, mi caso, es que soy impermeable pero no por nada, sino porque no me doy cuenta y me pasa con la tensión superficial de los fluidos newtonianos lo que a cualquiera que va con el móvil por la calle, que no me entero si cruzo según qué líneas y claro, al del móvil le pilla el tranvía (si tiene suerte y vive en San Francisco o Murcia) y a mí me arrolla una implacable desidia y claro, salgo perdiendo. Y ojo, no lo digo por decir porque para decirlo por decir habría dicho “digo”, pero no lo he hecho. Salgo perdiendo porque desde que me pasó eso, las leyes de la física me han perdido el respeto.
Os dejo una línea en blanco para que lo asimiléis.
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| Sé que estoy sexy cuando me vuelvo interdimensional. Por favor, chicas, de una en doce. |
Ya. Pues eso es así, hamijos, las leyes de la física me ignoran. Bueno, ya no, pero durante un tiempo me ignoraron y os aseguro que no fue fácil superarlo. Pero yo soy asín, toguaydeltó y mira tú por dónde (y ya que miras por ese “dónde” cuéntame lo que se ve, que yo con las gafas no puedo) lo conseguí. Y oye, pensaba que sería difícil, pero no, solamente fue lo segundo más jodido que he tenido que hacer en los apenas 14 siglos y veinte minutos que llevo en este planeta. Sin mucho rodeo, que no soy un vaquero de Tennessee (por decir algo, estaba buscando algún sitio cercano con tradición ganadera y era eso o Sanlúcar de Barrameda, que suena demasiado comercial), la solución estaba en tratar a las leyes de la física, la termodinámica y en general al grupito de las “guays” como a un gato corriente. Decidí pasar de ellas y me convertí en una ley universal porque sí, porque me dio la gana y me salió del cosmos. Y ahora lo más corriente (cuidadín con el enchufe) es que os preguntéis qué pasó cuando me convertí en ley universal. Pues mira, lo primero es que a las leyes de la física se les cayeron las bragas (conceptualmente hablando, todos sabemos que las leyes físicas son muy putillas y no usan ropa interior) y lo segundo es que descubrí que yo, como ley universal, podía dictar y modificar mis propias leyes y ojo, no solamente físicas, también naturales. Cágate lorito (pero en tu sitio, que lo pringas luego tó), ¿y eso qué significa? Pues que yo podía crear y alterar las leyes que a mí me diesen la gana y dictaminar a quién afectaría cada una y a quién no. Y todavía puedo porque una de las primeras leyes que dicté fue pasarme el tiempo por donde me diese a mí la universal gana, y eso explica cosas como que mi aspecto no haya cambiado desde que cumplí los 16 y mi intelecto desde que cumplí los 5. Esto me permitió avanzar y retroceder en el tiempo a mi antojo y claro, tanto ir ahora p’adelante y ahora p’atrás tuvo como efecto secundario que el delicado tejido espacio-tiempo se rasgase y de su interior saliese otro caminante de realidades que se desplazaba como yo y al que probablemente conoceréis como Chiquito de la Calzada. Ahora ya sabéis que nació para curar al universo y contrarrestar mi inmenso poder (a su manera).
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| Chiquito contrarresta mis poderes siderales para proteger el continuo espacio-tiempo. |
Entre mi creaciones más destacadas están el “Conjunto de leyes para putear al humano estándar” o, para abreviar “La ley de Murphy”, nombre que puse en honor a Robocop, primer alcalde de Detroit en el año 4003 tras la guerra contra Huesca (uy, que os he hecho “spoiler”) y que escribí más o menos anteayer. También quiero destacar la ley de la palanca (porque rima con mi tranca), la ley de la osmosis, la ley del más fuerte, la del más memo, la ley de propiedad intelectual que sólo entienden los más listos (de ahí el nombre) y que no dicta nada pero que hace un poco como de filtro para que los habitantes de Namibia no den mucho la lata, la ley de la divina proporción, las matemáticas y la más compleja, la ley que gobierna sobre los rizos de Eduard Punset. Eso sí que fue una movida tocha.
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| "Vais a flipar muy fuerte, la mía es así." -Punset sobre la ley que explica su peinado.- |
La lista sigue, ahí he citado solamente las más famosas y la de la palanca porque me ha hecho gracia a mí mismo que la inventé, por lo que vosotros os tendréis que estar partiendo el hojaldre. Claro, después de todo esto imaginaréis que acabé agotado, pero como ya había hecho aquella cosa científica con lo del tiempo, cuando terminé volví al año que viene y descansé hasta ayer por la mañana que me tomé un carajote, porque a mí un carajillo me deja como que con ganas de más y dije “pues a cholón”, y claro, no terminé de calibrar. Total, que sí, lo confieso, ayer en el futuro me cogí o cogeré un ciego bastante complicado de asimilar. Sobre todo porque hice/haré cosas que no dejaron/dejarán muy buena imagen de mí que tampoco quiero detallar pero que si os ponéis coñazo pues lo mismo os doy una pista (y ya que estamos un par de hostias de las buenas, de las que se reparten en Albacete a los niños que dicen que quieren ser vegetarianos) os adelanto/recuerdo que ofendí a varias civilizaciones que dejaron de existir de puro enfado, profanaré ciertas imágenes religiosas que todavía no he inventado y creo que en algún momento di o daré un discurso en una graduación en Oxford… ¿o eso era Stalingrado? Nunca las he distinguido mucho. Pero bueno, la conclusión es la misma: si bebéis, compartid, cabrones, que os meto una ley física o natural que se os va a caer el pelo y si sois calvos… algo habréis hecho.
miércoles, 16 de marzo de 2016
Interlude in b(each) minor
Aquella noche la luna estaba a medio terminar y las pocas nubes que había se dedicaban a cruzar de vez en cuando
Y taparla
Como intentando que la poca luz que daba se extinguiese
Y aun así
Verte era sencillo porque tú misma brillabas
Brilló tu sonrisa
Tu mirada
Y refulgía aquel vestido blanco como fuego de otro mundo
Como agua de otros tiempos ondeaba sobre tu piel
Y como un suave y fantasmal viento te envolvía haciendo que no fuese posible distinguirte de un sueño
Y por eso me acerqué
Y te rocé
Incrédulo
Inseguro de tu existencia hasta que mi mano alcanzó tu hombro y me miraste
Y tus ojos me atravesaron como si la vida misma me disparase a bocajarro y, del mismo modo, me salté un latido al morir por un instante de plena euforia al saberte allí
Tangible y pese a ello etérea e irreal
Como una visión de una mente delirante
Pues delirio fuiste y delirio eres para este observador que, empero, pudo alcanzarte y sentir tu piel
De seda
De cálida frialdad y adictiva sensación
Fue tu desafío, tu sonrisa desafiante y tus ojos entrecerrados
Tu fingida huida
Tu risa de música endiablada que taladra mi mente y no me deja pensar en nada salvo en sellar tus labios y saborear
Tu risa
Esa risa
Demente y celestial
Que me lleva al cielo mientras toma el desvío al infierno
Al purgatorio de tu cintura
Al limbo de tus caderas que castigan a mis manos encadenándolas a tu piel de porcelana y espinas
Y al acercarme a ti
Al acercarte a mí
Y no quedar entre los dos lugar siquiera para una brisa
Sentí el agua fría
Negra
Y la costa ya lejana
Las luces apenas visibles
Y seguimos caminando sobre las olas
Dejando atrás el mundo
Tus sandalias en la mano
Y tu vestido blanco
Lejos
Alzando el vuelo
Y taparla
Como intentando que la poca luz que daba se extinguiese
Y aun así
Verte era sencillo porque tú misma brillabas
Brilló tu sonrisa
Tu mirada
Y refulgía aquel vestido blanco como fuego de otro mundo
Como agua de otros tiempos ondeaba sobre tu piel
Y como un suave y fantasmal viento te envolvía haciendo que no fuese posible distinguirte de un sueño
Y por eso me acerqué
Y te rocé
Incrédulo
Inseguro de tu existencia hasta que mi mano alcanzó tu hombro y me miraste
Y tus ojos me atravesaron como si la vida misma me disparase a bocajarro y, del mismo modo, me salté un latido al morir por un instante de plena euforia al saberte allí
Tangible y pese a ello etérea e irreal
Como una visión de una mente delirante
Pues delirio fuiste y delirio eres para este observador que, empero, pudo alcanzarte y sentir tu piel
De seda
De cálida frialdad y adictiva sensación
Fue tu desafío, tu sonrisa desafiante y tus ojos entrecerrados
Tu fingida huida
Tu risa de música endiablada que taladra mi mente y no me deja pensar en nada salvo en sellar tus labios y saborear
Tu risa
Esa risa
Demente y celestial
Que me lleva al cielo mientras toma el desvío al infierno
Al purgatorio de tu cintura
Al limbo de tus caderas que castigan a mis manos encadenándolas a tu piel de porcelana y espinas
Y al acercarme a ti
Al acercarte a mí
Y no quedar entre los dos lugar siquiera para una brisa
Sentí el agua fría
Negra
Y la costa ya lejana
Las luces apenas visibles
Y seguimos caminando sobre las olas
Dejando atrás el mundo
Tus sandalias en la mano
Y tu vestido blanco
Lejos
Alzando el vuelo
sábado, 12 de marzo de 2016
Rose explosif
Cae la noche y el
Rocío baña tu piel de flor
Y cada pétalo
Refulge
Mientras las pequeñas perlas
Brillan con la luz de una luna
Argéntea
Y te contemplo embelesado
Tan bella y delicada
Tan salvaje y arrojada
Desoyendo a la razón
Persiguiendo la ilusión
De sentir el viento una vez más
De alzar el vuelo y sin cesar
Despojarte de las espinas
Que otrora marcasen tu piel
Y ser libre
Y regar tus hojas, dulce rosa
Con negra agua salada
Salpicada de estrellas y deseos
Y es entonces cuando siento
Como siente el propio mar
La caricia de tu risa y me pregunto
Una vez más
Si al abrazarte
Mis propias espinas
Con tu mirada comprenderás
Si en esta locura conjunta
Que nos invade al conversar
Esa explosión de risa
De salvaje dulzura y paz
Como capricho,
Como tesoro
Me volverías a regalar
martes, 1 de marzo de 2016
Aquél primer latido
Nunca pude ni podré olvidar aquella aparición. Aquella noche vi por vez primera lo indescriptible, lo que no habría sido capaz de imaginar que pudiera existir porque ni siquiera sabía a ciencia cierta que era a ella a quien había estado buscando y esperando. Sí, era consciente de algún modo que faltaba algo pero no era capaz de decir qué, quién ni cómo era. Hasta que la vi.
Fue una visión, se encarnó ante mí el concepto de la perfección liberadora que inconscientemente había perseguido toda mi vida. Todas mis vidas. Tanto tiempo que ni yo soy consciente ni lo logro recordar. Pero allí, entonces, ante ella, todo cobró sentido de un modo que aun no entiendo y sin embargo, pese a no poder manifestarlo con palabras, tan natural y sencillo que hasta un niño podría haberlo hecho encajar.
Ella era preciosa, en todos los aspectos que abarca esa palabra. Ni muy alta ni muy baja, la estatura perfecta para alguien como yo. Una larga cabellera de brillantes hilos escarlata que, en ocasiones, fulguraban como rubíes líquidos cuando los caprichos de la luz así lo querían. Su piel tenía un color único, lejos del blanco que siempre me había obligado a pensar que tanto me atraía y con un matiz que recordaba a la miel y, como pude comprobar, poseía una suavidad que nada ni nadie pudo ni podrá siquiera aspirar a emular. Tan suave, de hecho, que hasta las gotas de lluvia, al tocarla, permanecían intactas como diamantes brillando sobre terciopelo. De sus ojos recuerdo haberlos comparado injustamente con el cielo, con zafiros y con infinidad de tonos y conceptos que jamás hicieron justicia ni evocaron con certeza un color que sólo existe para brillar al mirarla. Ese color, ese azul tan claro y al tiempo tan profundo, sé y supe siempre que no habría de poder hallarlo de no ser en su mirar. Y sus labios… ¿qué decir? Poco o nada que en su día no dijese sobre cuán hermosos eran y el ansia que en mi causaban de morderlos, acariciarlos y de hacer cuanto pudiese para que dibujasen la más bella sonrisa que jamás haya contemplado y que daba paso a la melodía más hermosa que el ser humano haya oído nunca. Y es que su risa sonaba como perlitas cayendo por una escalera de mármol.
No le hacía falta ser tan bella y aun así, lo era. Y yo recuerdo cómo aquella noche cambió mi vida, cómo se adueñó de mi percepción del tiempo y de mi tiempo mismo, de mi esencia y de todo cuanto había sido y sería a partir de entonces. Se apropió de todas las vidas que había vivido buscándola y de todas las que deseaba vivir junto a ella.
Y comprendí que nunca había amado hasta que la conocí.
Fue una visión, se encarnó ante mí el concepto de la perfección liberadora que inconscientemente había perseguido toda mi vida. Todas mis vidas. Tanto tiempo que ni yo soy consciente ni lo logro recordar. Pero allí, entonces, ante ella, todo cobró sentido de un modo que aun no entiendo y sin embargo, pese a no poder manifestarlo con palabras, tan natural y sencillo que hasta un niño podría haberlo hecho encajar.
Ella era preciosa, en todos los aspectos que abarca esa palabra. Ni muy alta ni muy baja, la estatura perfecta para alguien como yo. Una larga cabellera de brillantes hilos escarlata que, en ocasiones, fulguraban como rubíes líquidos cuando los caprichos de la luz así lo querían. Su piel tenía un color único, lejos del blanco que siempre me había obligado a pensar que tanto me atraía y con un matiz que recordaba a la miel y, como pude comprobar, poseía una suavidad que nada ni nadie pudo ni podrá siquiera aspirar a emular. Tan suave, de hecho, que hasta las gotas de lluvia, al tocarla, permanecían intactas como diamantes brillando sobre terciopelo. De sus ojos recuerdo haberlos comparado injustamente con el cielo, con zafiros y con infinidad de tonos y conceptos que jamás hicieron justicia ni evocaron con certeza un color que sólo existe para brillar al mirarla. Ese color, ese azul tan claro y al tiempo tan profundo, sé y supe siempre que no habría de poder hallarlo de no ser en su mirar. Y sus labios… ¿qué decir? Poco o nada que en su día no dijese sobre cuán hermosos eran y el ansia que en mi causaban de morderlos, acariciarlos y de hacer cuanto pudiese para que dibujasen la más bella sonrisa que jamás haya contemplado y que daba paso a la melodía más hermosa que el ser humano haya oído nunca. Y es que su risa sonaba como perlitas cayendo por una escalera de mármol.
No le hacía falta ser tan bella y aun así, lo era. Y yo recuerdo cómo aquella noche cambió mi vida, cómo se adueñó de mi percepción del tiempo y de mi tiempo mismo, de mi esencia y de todo cuanto había sido y sería a partir de entonces. Se apropió de todas las vidas que había vivido buscándola y de todas las que deseaba vivir junto a ella.
Y comprendí que nunca había amado hasta que la conocí.
martes, 2 de febrero de 2016
Ballade in Gewalt Ouvertüre
Aquí estamos, los dos juntos, no dormimos, no charlamos, nos miramos y pensamos
Nos amamos en silencio y temblamos
Al pensarlo
Porque somos
Dos idiotas que no hablan, que no escuchan, que no aprenden y han jodido algo bueno
Para nada
Porque somos
Dos niñatos, dos adultos, dos humanos
Gilipollas
Que no saben
De qué hablan y no paran de pensar que
Si pudieran
Cuántas cosas
Cambiarían
Y mientras tanto el mundo gira y gira sin cesar
Y no se para y nunca parará
Por ti, por mi o por nadie no lo hará
Y sólo queda aguantar y esperar
Que de una vez por todas te des cuenta ya
Que no la jodas más y entiendas la verdad
Y aquí estamos, reunidos, separados, concentrados y alejados
Dos absurdos,
Excepciones
De unas normas que saltamos
De un amor que
No acabamos
Par de locos,
Retrasados,
Dos enfermos, acabados
Ven princesa, llora a gusto
Y ahora calla, ten mi mano
Ven conmigo, ciega loca
Seamos tontos, seamos viejos
Porque aquí es lo que espera
Y mientras tanto el mundo gira y gira sin cesar
Y no se para y nunca parará
Por ti, por mi o por nadie no lo hará
Y sólo queda aguantar y esperar
Que de una vez por todas te des cuenta ya
Que no la jodas más y entiendas la verdad
половинки души (polovinki dushi)
Deja de aparecer
En sueños y
Di claro ya
Lo que ya
Sé y tú
No quieres decir
Deja de esconder
Tus ojos que
Me buscan en
El mundo aquel
Que te vio
Nacer y sufrir
Para de correr
Huyendo de ti
Marchando hacia allí
Desoye al mundo
Escucha en silencio
Acércate a mí
Para esta vez
Escucha el pulso
Que insiste y
Repite que dos
Fuimos antes y
Ahora uno somos
jueves, 28 de enero de 2016
Että kirous, nimeni
Sabes que es cierto, por eso jode
Reconocer lo que tu silencio esconde
Y me da igual
Decirlo a gritos
Ya no me importa, tu destino ya está escrito
Y es mi decreto porque así lo he decidido
Porque soy él, tu deseo concedido
Aunque tú creas tus mentiras
Sabes que es cierto como el aire que respiras
Y lo que digas que yo soy
Es sin duda lo que soy
Porque si no, dime
¿Qué podría decir que soy?
Lo reconoces, ya me conoces
Soy el cabrón que suelta frases lapidarias
El malnacido que te miró directo al alma
Y robó un beso a tu esencia por medio de tus labios
Soy el bastardo que se adueñó de tu piel
Y que rajó tu vida entera, haciéndote crecer
Ya no me asusta decirte lo que sé
Porque el miedo ahora es tuyo al recordar
Que ya no tiemblas como yo te hacía temblar
Que echas de menos que te haga suspirar
Como esas veces que en papel plasmé mi alma
Y la entregaba poco a poco y sin cesar
Mientras la noche se escapaba entre mis dedos
Dejando espacio para acariciar tu pelo
Y ahora si puedes y te atreves
Di mi nombre verdadero y grita
Como sé que desde entonces no has gritado
Proclama al cielo letra a letra y sin demora
Mientras tu aliento poco a poco se entrecorta
Y en tu garganta lentamente se desborda
Un grito mudo mientras saboreo tu cuello
Y de tus grandes ojos saltan los destellos
De algo sin nombre que conoces y que añoras
Del frío hirviente que este maldito te otorga y te recuerda
Que el sueño acaba cuando te despiertas
Y en la vigilia esa ausencia se transforma
En la pesadilla que tu vida poco a poco devora
Y te arroja en silencio a mis brazos
Buscando que este cruel, puto diablo
Diga tu nombre y te lleve a su lado
![]() |
| Eres mi hermosa pesadilla, la que me guarda de falsos sueños. |
martes, 26 de enero de 2016
I'll guide your hands
![]() |
| The kiss in your hands made them mine to guide and move... |
Lo que digas que soy
Y lo que no imaginarías que puedo ser
Y es por eso que así me ves
Y no así como me sientes
Porque soy la silueta que ves cuando sueñas
La voz que oyes en el silencio
La sombra de nada ni nadie a pleno sol
La mano que te roza la mejilla
Cuando lloras y crees que nadie te oye
Soy el nombre que temes pronunciar
Y que en soledad no dejas de escuchar
Soy el suspiro que ahogas ante el mundo
Y la lágrima que pierdes en la oscuridad
Soy la ausencia que has provocado y más lamentas
Soy la presencia que no dejas de notar
El silencio que te envuelve y reconforta
El fuego que arde bajo tu piel
Pero al margen de la imagen
Soy tu única verdad
Lo que guía tus manos en la oscuridad
Y te hace estremecer, temblar
El dueño de cada suspiro
Que te asalta de repente
Y hace tambalear tu mundo
Mientras buscas sin parar
Un minuto, un escondite
Para mis manos evocar
Y aunque nunca sea lo mismo
Ten en cuenta la verdad
Que existo en tu cuerpo y mente
Y lo que sientes
Es mi culpa y nada más
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