Comenzamos con....
Nombre: Cait sith
Juego: Final Fantasy VII (de nuevo, "er fainal siete" para las víctimas de la E.S.O)
Nos encontramos aquí con un misterio comparable a la fecha de nacimiento de Marujita Díaz.
Estamos hablando, para quien no lo sepa, de lo que se ha descrito como un gato robótico que viaja a lomos de una especie de boñiga rosa con alitas de murciélago que, siendo fiel a mis principios, me niego a considerar un Moguri musculado.
Su nombre viene de la mitología irlandesa y hace referencia a una criatura felina monstruosa de dicho folklore. Si tenemos en cuenta lo estrambótico del personaje, quizá no ande muy desencaminado.
Con un complejo narcisista propio de subespecies como Pitbull o Eminem, vemos a un gatete que se ata una capa con un nudo en clara imitación al Majin Buu de Dragon Ball (para muestra un botón):
![]() |
| Hostiaza así por plagiarme |
Mención aparte merece su golpe especial. Una ruleta estilo tragaperras que funciona con un método infalible: la suerte. Ese atributo que NUNCA nos acordamos de que existe rige un ataque que puede provocar ataques al enemigo, comerse al enemigo, ayudar al enemigo, hacer cosquillas al enemigo, o aliarse con el enemigo para cobrarnos lo que nos quede de hipoteca en un único e incómodo plazo. Genial, eh?
Lo último que diré sobre este personaje es que pese a que se habla de su origen unas cuantas veces, uno ya no sabe a quién creer. Hay quien dice que es una creación de un científico, otros que cobró vida por aburrimiento, que si es obre de Shinra, que si lo creó Steve McQueen, que si Cait Sith son los padres... realmente importa poco, no conozco a nadie que haya perdido el sueño por intentar averiguar de dónde viene ni siquiera a dónde mierdas va cuando a lo largo de la historia desaparece misteriosamente para volver en el momento más absurdo.
Por lo demás, es super majete, tiene menos gracia que una patada en la gafa y se supone que habla con acento escocés (cosa por ahora sin comprobar porque solo le he oído hablar una vez y fue para proferir un grito de medio segundo).
Seguimos y ahora toca otro gatico:
Nombre: Mew
Jugeo: Pokémon Verde/Azul y Rojo
Lo primero que vemos es que el nombre currado lo que se dice currado no está. Es como ponerle Piopio a un canario.
Sin embargo, si tenemos en cuenta que este gatete se incluyó en el último momento, tampoco podemos pedir mucho. Data de la época en que se cumplía la promesa de que había 150 Pokémon (ya rondan los 300 millones) y se trata de un bicho legendario de la muerte espacial que estaba más escondido que la vergüenza de un político. De hecho, estaba TAN oculto que era imposible conseguirlo. A menos claro que fueses japonés, conocieses a un japonés que quisiera cambiártelo (algo idiota sería porque es como buscar el arca perdida y llevarla a un "compro oro" pero más difícil de encontrar) o usar cartuchos de trucos de esos que no sabías que existían hasta que la sabiduría popular los daba a conocer como medio para completar tu colección de bichos virtuales con gritos pixelados.
El caso es que cuando terminaron de programar los juegos vieron que quedaba "algo" de espacio libre y todos sabemos que está en la naturaleza humana no dejar ni un agujero sin rellenar (por algún motivo esto suena raro...) así que, en un alarde de sabidurida celestial crearon a este gato rosa homosexual capaz de destruir el mundo conocido que solo sería entregado a los entrenadores nipones una vez capturados los restantes 150 bichillos. CON DOS COJONES! El bicho más fuerte, raro y difícil de la época te lo entregan con un diploma... y pensar que conseguir un Tauros era una misión imposible U_U
Y cuando lo conseguías... nada. consultabas sus datos, lo entrenabas, le ponías los ataques que te salían del níspero y punto. Que sí, que puede aprender CUALQUIER ataque porque es genéticamente vacilón, pero ya no pidas más. Ni mini arco argumental, ni mención alguna por parte de ningún personaje, ni un cartel de se busca en una comisaría del País Vasco... Lo único que conseguías era tenerlo. Punto. Y ante quién ibas a fardar? Si eras japonés ante nadie porque cualquier entrenador del país del sol naciente tenía media docena más el que se llevaba para tomar en el desayuno y si eras europeo, ante nadie porque jugar a Pokémon era motivo suficiente para ser lapidado y condenado a la más absoluta y absurda virginidad por vergüenza ajena hacia las pocas chicas que hubieran podido fijarse en alguien que blandía una Game Boy (lagrimilla por los buenos tiempos...). Volviendo al tema, tenerlo NO SERVÍA PARA NADA. De hecho, a dia de hoy, enciendes un juego de Pokémon y Buddha baja del nirvana para entregarte un Mew como recompensa por haber sabido poner nombre a tu personaje en el juego, pero en el juego sigue sin tener peso argumental. Ni siquiera lo necesitas en tu equipo para conseguir algún objeto ni nada así.
Monete, sí. Fuerte, de narices. Práctico... bueno, hasta cierto punto. Valor, meramente simbólico porque hay criaturas más interesantes, fuertes y argumentalmente relevantes (joder, que hasta podemos capturar al "Dios creador del universo" con su propia historia y cosas chulas). Sin embargo, esa satisfacción de conseguirlo y saciar el ansia coleccionista no tiene precio.
Por lo demás, unos kilobytes que podrían haber empleado en mejorar aunque fuese un poco los ruidos de módem vomitando que hacían los pokemon.
Hasta aquí todo por hoy, que curtir el lomo a los gatos cansa.
La próxima... a saber. Como si esto lo fuese a leer alguien además de mi mala conciencia.
Hasta otra Espíritus del no-comentario :P


