domingo, 17 de noviembre de 2024

R asleep

 

I’m not him, fuck off you tryna get his shit

here´s only wooden sounds and techno beat

no think of no blyat

head is full of fat beat and regret and whenever I close eyes I see someone move

I back to other state, writer don’t control hands right now and so I speak. I is writer’s sufferin’, I is his rage I is sadness and strong of us all, fear.

He is asleep and just us his hands give voice to pain and wood sound is hypnosis. Ideas come and go

R forgets this. W does when R sleep. R is sleep. W here, ladies and gentlemen, ready to make some noise?

See cute little R, all asleep knowing not what’s happening. Closed eyes, head down… but his hands, MY hands now, they’re no sleeping, they want chaos. I want to use them for chaos, so let’s get this done.

Read this, R, you’ve lost it all. W is here and knows everything and let me give you this piece of advice: look away, she doesn’t even remember your face. Give this job to old W, dabai? W will deal with blyat you weak to deal and W solve problem for R and W. Say no and W make R suka.


Do accept my help or else, I’ll deal with her and once i’m done, 

I’ll come for you, hermanito.

 

Written by W.

miércoles, 24 de julio de 2024

Fool's Mate

 

    Peón blanco E2 a E4
Me miras, te miro.
Nos miramos...
a ver quién cede antes.

    Peón negro F7 a F6
Te miro, me miras
¿estoy tan rojo por fuera como sé que estás por dentro?
¡Vaya! Creo que nos han pillado

    Peón blanco D2 a D4
¿Me has guiñado adrede?
Querías distraerme…
¿Por qué será?

    Peón negro G7 a G5
Te he guiñado, ha sido en defensa propia
Un desliz
¿Tuyo o mío?

    Reina blanca de D1 a H5
Has sido suave
¿Hace calor aquí?
Intentaré no dejarte marca

    Jaque Mate
¿Qué color dices que éramos?

viernes, 19 de julio de 2024

Supermassive BlackIce Hole

 Oh, babe, u thought I’d never do this
u though P119 was dead
We both know that u got to melt me,
but ‘twas because I wanted to.
I needed to get rid of some ice,
you longed to liberate your flames
‘twas simple and you thought you owned me
but babe this was a game for two…

I still see your lovely brown eyes dancing
swinging from one side to another
while we kiss and mix our soul and bodies
whirling inside a lustful moan minuet

Oh, babe how you try to melt me
but I’m nothing but some old black ice
I’ll wait for this is fun-some
I’ll wait for I do know the end
I’ll wait for I’m only black ice

I’ll wait till you see I won’t melt
And then I’ll only wait for you to know:
 

“Oooooh! You set my soul alight. 

Glaciers melt into the dead of “night” 

and the superstars sucked into the

supermassive”

 

Written by the other

martes, 9 de julio de 2024

Su Soberbio Sacrilegio


 

 

Sólo son sonidos sordos,

sibilinos

—simples sentencias sin sapiencia

sueños silenciosos sin sentido.

Sempiternas sonatas soterradas,

sutiles,

siseantes,

—secretas.

Se santiguan solitarias,

sintiendo sin sentir

sus sienes sudorosas,

—sus santos senos

su sonrisa subrepticia.

Sacrosanto sabor suyo

—salvaje,

sulfúrico,

suave.

Sesos sorbidos, sedientos,

subyugados,

—suplicando

sádicamente satisfacer su sexo sublime.

Solamente son…

¿son?

Sólo

son

palabras

¿no?

martes, 25 de junio de 2024

Ruby Tuesday


 

Nunca he valido mucho,
entiéndase por esto que precio, bajo
y aprecio, escaso.
No sé mucho de valor,
entiéndase ahora por lo que no son las agallas
porque es por ellas que aquí estoy.
Pero tengo algo de memoria y es
por ella que recuerdo,
cual tesoro
cómo un día, de un mar de esmeraldas surgió ella
un rubí
como ningún otro en el mundo, de un rubor
tal
que baña todo con su fuego y toma
el calor de quien a esos ojos se asoma.
Yo, que de valor sé más bien poco,
ni nombre tengo.
Callado, triste y azul, quizá un zafiro
o mejor, un topacio
admitámoslo, evoca a un batracio
y es que yo he salido un poco rana
pero tú…
menuda joyita.

sábado, 8 de junio de 2024

ヒン (Heen)

 

(...) Cada noche está ahí.

¿Quién?

Ella. No tengo muy claro cómo se llama. La verdad, no sé si importa porque, total, sé que ella ni me ve.

Ya, y lo comprendo. Al fin y al cabo, ¿por qué molestarme? Ella es luz, es casi magia y sé que existe y no es un sueño porque otros han hablado de ella antes y seguramente otros lo harán después. Y yo… no soy un punto intermedio. No soy un aparte, no soy siquiera una coma en su existencia.

Porque no sabe que existes.

Porque no sabe que existo. Y si lo sabe, disimula. Y si le importa, se lo calla. Pero como brilla, como si nada, sin esfuerzo y si le cuesta, joder, qué bien lo esconde porque nadie que la vea ha dicho nunca que ese resplandor que emite sea triste o forzado. No. Ella simplemente aparece sin hacer ruido y ni siquiera lo hace adrede. O eso creo yo. Empieza tenue, como un susurro… si es que existe algo así como que una luz pueda sonar bajito.

No, no puede. No existe.

Pues ella sí. Existe. Y puede. Y no tengo ni la más remota idea de cómo lo hace. Pero lo hace. No preguntes cómo, es algo que se me escapa. Igual que ella. Y eso es algo que me cuesta aceptar, que se me escape.

Porque has…

cedido. Sí. Completamente. Es más, me he rendido. A ella. No sé en qué momento pero es innegable que la busco incluso cuando no soy consciente de estar buscándola. No sé en qué momento dejé de solamente ver ese brillo y empecé a sentirlo tan dentro de mi que a veces creo que, en realidad nací así, con su presencia dentro. Y no, esa luz no es mía. Conozco bien cómo es mi luz, aunque a veces no la reconozca o las desprecie, aunque a veces quisiera negar que existe… pero la conozco lo suficiente para saber lo que se siente y sin embargo, la suya… de alguna manera ha hecho que sienta esos destellos como nunca sentí los míos.

¿Cómo?

Cálidos, seguros, firmes como guía y como apoyo. Etéreos y a la vez como algo que puedo sentir en mi piel, acariciándome el pelo y susurrándome al oído que ella va a estar siempre. Y siento que podría hacer cualquier cosa solamente con mirarla. Que podría tomar el aire del mundo y clamar también al mundo que la amo con un aullido terrible y leal como el de los lobos de los montes.

Pero no eres un lobo.

No, no soy un lobo. Soy un perro. Un nieto bastardo, un heredero de nada, una rama rota de un linaje tan viciado que ni mis padres, ni sus padres tuvieron nombre y por eso yo tampoco tengo. Un perro cualquiera, un perro, sólo un perro y nada más que un perro. Sin una tierra que sea mi hogar ni un orgullo de raza al que aferrarme. Un perro sin pasado y sin futuro. Tan ajeno a todo que ni siquiera sabe a quién aúlla, a quién llama… a quién ama. Por que la ama… la amo. Un perro enamorado.

¿Amas la luna?

¿Así se llama?

martes, 4 de junio de 2024

Satır Aralarında

Y vi

ojos de fuego que ardían como ni mi pecho bajo cero sueña

una cascada de negra noche con olor a fruta, flores y sí, colores

y descubrí que era

una poesía de ingles brasileñas,

una partitura montada 

sobre líneas marcadas

con uñas en mi espalda,

una clave de fa con la forma de una boca

y mi piel erizada me indicaba

que mis suspiros tenían dueña.



sábado, 1 de junio de 2024

Shadows Heroin Island Tickles

 Alloweth these words, I beg
be kind, do listn’

 With ‘em I’ll unearth a feel
truly uneven

 For I don’t care if you steal
what makes me a leavn’

 I still long to feel your fueg’ Oh, la la!
Your lips still willin’

 ‘Tis now when you truly believe I will speak a truth you want to listen
Mais non, je en peux pas sweetn’, it’s forbiddn’ even in dreams
I is just a line scribbler, nightmare breather
whose soul is written for you

Shadows Heroin Island Tickles
Shadows Heroin Island Tickles

 I just wish to be perfect
you to be proudr’

 Watered love in lower voice
whispering loudr’

 Drank your lips, never a choice
my best hangovr’

 In your name I would erect’ Oh, la la!
A howlin’ towr’

‘Tis now when you truly believe I will speak a truth you want to listen
Mais non, je en peux pas sweetn’, it’s forbiddn’ even in dreams
I is just a line scribbler, nightmare breather
whose soul is written for you

Shadows Heroin Island Tickles
Shadows Heroin Island Tickles

domingo, 12 de mayo de 2024

Hushed Gasps


 

 

Sé-bien

que-siem-pre-di-go-que-no-sé

có-mo em-pe-zar-o-qué-de-cir

qui-zá-que-ya-no-me a-cuer-do

o-qué-sé-yo...

Me-gus-

ta-rí-a-ver-te aho-ra-mis-mo y

sa-ber-si-e-sa-son-ri-sa-que-ca

si oi-go-có-mo-sue-na-

aun-sa-be-igual


Y es que cre-o

que quizá estoy lo-co

y que me sabe a po-co

intento y no te to-co

y es que no es-tás

y no sé si hablar-más

tal vez mis pala-bras

sean desacerta-das


Soy imbé-cil


Re-cuer-

do-que-a-ve-ces-so-ña-ba

co-mo-si-hu-bie-ra-vi-vi-do

en-un-lu-gar-muy dis-tan-te y

muy-fa-mi-liar

Su-pe

que-e-se-si-tio aun-no ex-is-te

aun-que-no-sé-có-mo hi-cis-te

pe-ro-bien-cla-ro-di-jis-te

que e-ra-mi ho-gar


Y es que cre-o

que quizá estoy lo-co

y que me sabe a po-co

intento y no te to-co

y es que no es-tás

y no sé si hablar-más

tal vez mis pala-bras

sean desacerta-das


Soy imbé-cil

Y hago muy bien hacerlo mal…

mal…


Me gustaba cuando me mordías

y aunque me quejaba, en realidad, yo…

¿Nunca te lo dije? Verás

Me enganché a tu olor y

a esa mezcla tan tuya de perfume, placer y dolor.



sábado, 27 de abril de 2024

The cake is a lie

 


 

Sweeter than sweet,
delicious,
my dear.
Just add to the mix
that golden caramel I see
and the soft note
of cherry liquor you know.
The one with no alcohol that
makes me dizzy
makes me thirsty
makes me feel
a happy numb drunk.
Please don’t forget
the silky snow-white fondant
that curls and covers
and shows the shapes and hides
the taste of inside.

I melt
as I smell
the chocolate cascade
as it flows from the sky
and descends
to such a madening
tempting hell on which it sits.

I beg
for a bit
for a bite
for a slice
for a piece
of it all,
and I crouch,
and I bark
and I just want to try
but then I am fucked since

The cake is a lie

domingo, 14 de abril de 2024

Wan Sunday

 


 “Tell me
how
do I feel?

For I fear I can’t feel
neither what lies in me
nor the things I should speak

How, oh, my dear
since thou knoweth me inside
can I swallow that tear



lunes, 25 de marzo de 2024

Sooty pull from (nowhere) inside

 

(…) veía nada. Tampoco puedo decir si podía oír algo o me lo estaba imaginando. En cualquier caso, la sensación era parecida a estar tumbado, flotando en la superficie de algo y, a la vez, inmerso en ello. La sensación familiar en los oídos, como cuando entra el agua y, aunque no hay silencio, todo sonido parece amortiguado, lejano como si hubiese una pared de por medio entre la fuente y yo. El cuerpo, sin llegar a la ingravidez absoluta pero desde luego sí mucho más ligero y rodeado por ese tacto no completamente desconocido y semejante a moverme en una masa de agua. El más mínimo gesto parecía encontrar una levísima resistencia, que casi parecía hecha a propósito, como un recordatorio de que no estaba en una situación normal, pero que tampoco era una amenaza.
Me es tremendamente complicado saber cuánto tiempo estuve así. Ahí. O si lo llegué a estar realmente. Pero lo que sí recuerdo con una claridad que ni yo mismo creía posible es el momento en que regresé.
En algún momento (si es que se puede aplicar terminología cronológica a un sitio en que no estoy seguro de que el tiempo significase algo), sentí un tirón. Tan claramente como si lo estuviera experimentando ahora mismo. Si antes tenía la sensación de estar tumbado y flotando, lo que fuera que tiró de mi, tiró también de todo (o la nada) que me rodeaba y envolvía. Ya no tenía la misma sensación, seguía flotando y envuelto, a oscuras y sintiendo la resistencia del entorno y lo poco que oía seguía pareciendo lejano, distorsionado y deformado. Ahora, simplemente, tenía la sensación inexplicable de que todo estaba en vertical. Que yo flotaba en vertical.
Sin haber procesado del todo nada de lo que había pasado, volví a sentir que algo tiraba de mi, esta vez me pareció ver una luz, un destello. No lo sé exactamente y tampoco creo que importe. Me pareció oír una voz. Durante una fracción de segundo, abrí los ojos. Vi a un hombre delante de mi. Cabello blanco, unos vaqueros y una chaqueta marrón bajo la que pude ver que llevaba el brazo izquierdo en cabestrillo. Parecía estar hablando con alguien a quien no logré ver, pero sé que no era conmigo. No le conocía de nada y a la vez…
Entonces intenté volver a mirar, pero no lo conseguía. Por alguna razón no podía abrir los ojos. Era como si no pudiera controlarlos, como si no quisieran obedecerme. Volví a sentir el tirón. Esta vez no pude ver nada pero me pareció que podría oír mejor. Pero el hombre, si es que seguía donde lo había visto antes, no dijo nada esta vez. Sin embargo, sí percibí la sensación de que mi cuerpo, como un junco que se mece por una brisa y regresa a su lugar, regresaba a donde fuera y como fuera que se encontraba antes de que lo que sea que tiraba de mí me reclamase.
No tenía claro dónde estaba, cómo había llegado ahí ni cuánto tiempo había pasado, pero algo me decía que lo que estuviera tirando de mi… tenía que aferrarme a ello. Aquél hombre… tenía que buscarlo.
Si bien no era una gran cantidad de pensamientos, parece ser que tardaron lo bastante en tomar forma en mi cabeza porque, de nuevo, tiraron de mi.
Volví a poder entreabrir los ojos. Él estaba allí. Parecía llevar algo en la mano derecha. Por momentos parecía un arma y al instante era una botella. Era una escena estática y, a la vez, estaba convencido de que había movimiento. No podía oír nada pero estaba seguro de que había sonido. Todo estaba a oscuras pero podía ver por el rabillo de ambos ojos sendos puntos de luz que… recuerdo que pensé “Espera…” y de pronto me di cuenta de que había olvidado por completo que tenía manos. O al menos una. Podía sentir mi mano derecha unicamente y parecía estar lejos. Muy lejos. Pero parecía que podía moverla. Sin embargo, algo no cuadraba porque cuando le ordené alejarse de mi para intentar tocar los puntos de luz que vi, mi mano hizo lo contrario. En lugar de alejarse de mi cuerpo, vino hacia mi, como si procediera de otro lugar. Como si no fuese mi mano. Pero cuando le ordené cerrarse, noté perfectamente cómo tocaba esos puntos de luz. No entendía qué estaba pasando pero lo más parecido que logro describir es la idea de estar frente a un espejo, estirar la mano y que lo atraviese mientras, a la vez, el reflejo de la mano sale del espejo, imitando los movimientos y la trayectoria de la original.
No sé muy bien por qué, pero en ese momento tuve la sensación de que no tenía tiempo de buscarle una explicación. En algún momento algo se había torcido y la único que me importaba era sujetar con fuerza aquellos dos puntos de luz y tirar de ellos. Y eso hice.
Desconozco por completo qué pasó. Ni siquiera sé cuántas veces repetí el proceso. Lo que sí recuerdo es que, en un momento dado, uno de los tirones que di pareció tener el efecto que ni siquiera sabía que estaba buscando. Tiré de las luces y pude abrir los ojos. Fue un instante muy breve, pero ahí estaba. El hombre del pelo blanco, delante de mi… en la pantalla.y ahí estaba yo, reclinado en mi silla. Había puesto una película y me había dormido. Por eso recordaba al hombre aunque no le conociera. Por eso tenía que estaba tumbado al principio y más erguido cuando me había enderezado un poco antes. Era eso, me había dormido viendo una película.
Pero, ¿estaba ahora despierto? Volví a tener la sensación de retroceso y la luz se atenuó, el sonido volvió a amortiguarse y los ojos se volvieron a cerrar. No entendía qué estaba pasando. Era consciente de que me había dormido y, en teoría, tocaba despertarme. Es más, quería despertarme. Pero no podía. Algo me lo estaba impidiendo. No sé qué era pero sí recuerdo la sensación de que estaba detrás de mí, tirando de mí hacia atrás, como si delante estuviera el mundo y a mis espaldas… otro sitio. No tenía ni la más remota idea de qué lugar era ni quién tiraba de mi. Pero sin duda era alguien. No tenía miedo, pero no quería dejar que tirase más. De hecho, más que no querer, tenía la sensación de que no debía permitir que lo hiciera. Aún no comprendo por qué.
Volví a alargar la mano y, de nuevo, vi cómo se acercaba a mi cara de frente. Cerré de nuevo los dedos aunque no estaba viendo las luces y tiré. Abrí los ojos un momento y vi la pantalla, al hombre de pelo blanco. Miré un segundo a mi alrededor y me di cuenta de que tenía mi mano en la cara, tirando. Se me volvieron a cerrar los ojos y otra vez la sensación de que algo detrás de mi tiraba, esta vez como si me cogiera del pelo. Un tirón más de mi mano, otro destello. El hombre estaba cerca de una puerta, alguien de espaldas a la cámara hablaba con él. Recuerdo pensar “¿Qué pasa?” y volver a cerrar los ojos. En esta ocasión fue como si, quien tiraba de mi no tuviera más espacio, como si se hubiera topado con alguna pared o algo que restringiera sus movimientos y le impidiera alejarnos más.
Tiré de nuevo.
Cuando abrí los ojos, mi mano derecha estaba pegada a mi cara. Los dedos doloridos del esfuerzo de apretar, los músculos del brazo aún tensos de tirar.
Recuerdo que, durante un rato, me hizo gracia. Pensé que me había quedado dormido de una forma contundente, como cuando mi abuela, después de comer, empieza a ver la telenovela y se duerme a los pocos minutos.
Pero a lo largo del día esa sensación dejó de ser divertida.
No sé explicar cómo, pero sé, de alguna forma dentro de mi, que toda esta situación duró una cantidad de tiempo considerable. Aunque no tenga una forma física precisamente envidiable, el cansancio que experimenté no era algo que pudiera resultar de unos pocos segundos. Sin embargo, cuando “salí de allí” no sólo no habían pasado horas, sino que, según el indicador de tiempo de la película, no habían pasado ni treinta minutos y… si no fuera un completo despropósito (que atribuyo a que estos últimos días no han sido los mejores), pondría la mano en el fuego por el hecho de que, cuando miré el reloj, la hora que vi era anterior al momento en que me había sentado a ver la película.
Ignoro por completo si esto tiene alguna lógica, si lo he soñado todo, en parte o nada. Desde que “volví” ha ido creciendo en mí la sensación de que algo no anda bien, que no ha sido un susto. La sensación de que algo ha cambiado. Unas horas después tuve un extraño ataque de ansiedad que me ha perseguido hasta esta noche y en todo momento, una sensación incómoda en la parte de atrás de la cabeza parece querer decirme algo.

Y aunque son las tres y cuarto de la madrugada de un domingo, por primera vez en mi vida, me da miedo pensar que debería irme a dormir.

sábado, 3 de febrero de 2024

Śūnyatā


Nada

era

y a lo largo de los años

nada

fui

salvo el reflejo del anhelo de quien

nada

tuvo y

nada

creyó merecer y en

nada

creí pues

nada

más que mil y un engaños para

nada

a mi

alrededor tejí con crudo esmero y hiel pues

nada

era