Yibambe: del hausa, (lenguaje africano). En este idioma, la palabra yibambe proviene del dialecto xhosa y se puede traducir como «resistir» o «soportar» para que ningún invasor pase sus defensas.
Yibambe
Cuando despierto, agotado, pues los sueños que me acogen no traen paz, no traen sosiego. No traen más que dudas y preguntas que jamás serán resueltas, jeroglíficos oníricos cuyos versos vampíricos drenan vida, gota a gota, mientras huyo quieto y sin descanso de la noche que me acosa tras un día que me caza.
Yibambe
Con cada paso que me aleja
De allí a donde pertenezco
Con cada otro que me acerca
A donde nunca fue mi sitio
Yibambe
Cada mañana,
Cuando el sol aun duerme
Y es mi paso el que arroja al mundo
Luz
Y sombras
Como nadie vio jamás
Como nadie quiere ver
Yibambe
En el silencio de una ciudad no nata
En el bullicio insoportable de mil almas estridentes que caminan sin un rumbo más allá del que les dictan unas voces pastoriles que al rebaño redirigen
Mientras yo sigo el silencio
Que otrora llenó una voz que ya no escucho
Yibambe
A cada adoquín
Tras cada esquina
Cuando cruzo cada calle
Yibambe
Por cada voz inesperada que no quiero que me hable
Yibambe
Por cada voz que antes bebía y que acabó por agotarse
Yibambé por esa sed
Yibambe
Ante cada escollo
Por ese nudo en la garganta que engullo ahora
Por cada nudo en la garganta que nunca debí mostrar
Tras cada vez que, ilusionado, abrí esa puerta
Yibambe cuando recuerdo por qué la decidí cerrar
Porque hoy
Quizá y sólo quizá
Estas palabras digan algo
O no digan nada más
Porque hoy
Quizá y sólo quizá
Vuelvo a tener razón
Y tire la llave al mar
Yibambe
Y a caminar