martes, 21 de junio de 2016

Nessun Dorma

Lend me thy eyes, fear me not
For tonight thou all shall see
What the night has always brought
Nessun dorma

Allow the moon to be thy guide
Behold the black sky that shines
Hold the star light by thy side
Nessun dorma

Hear the song of a dark, calm sea
Bless me again with that voice of thine
Take my heart, for thine is meant to be
Nessun dorma

Walk the night, be brave
See thy world while Sun’s asleep
It is my kingdom, it is safe
Nessun dorma

East light shines for thou all
It is time for me to leave
For thy sunrise is my fall
... Dormite


Veni, ostendam tibi nocte

viernes, 17 de junio de 2016

A touch of porcelain

Y añorar una caricia
Que me haga sentir
Dichoso de bajo esta piel vivir
Y anhelar su caricia

jueves, 16 de junio de 2016

Fryst blóð


Ven, escucha, observa
Este mundo que hoy te ofrendo
Tuyo, mío… nuestro
Toma mi mano, no temas
Al caminar sobre la sangre que baña
Este mundo de hielo negro
En que ambos, soberanos,
Gobernamos implacables,
Victoriosos tras batallas
Vencedores de incontables
Enemigos derrotados
Cuyos cuerpos apilados
Cimentaron nuestro reino y
Cuyas almas plañideras
Ornan ahora cual pendones
Los inmensos torreones
Del palacio que habitamos
Fortaleza eterna de cristal
Donde no existe ya el tiempo
En que reina un cálido silencio
Por tu risa tan sólo roto
Acude a este paraíso salvaje
Que ahora te presento
En que la noche dura días
Y la eternidad sólo un momento
Y a tu lado recupero
La esencia que no debió dormir
Y de nuevo puedo asir
De mi arma el puño,
De tu cuerpo la cintura
Y de nuevo mi montura engalanar
Y sin miedo a por sus vidas cabalgar
Sus almas sin duda segar
Y con su sangre,
Amada mía,
Nuestro jardín de rosas regar
Pues en vida y muerte, juntos,
Moldearemos este mundo que hoy te ofrendo.

Cherry Lacrimae


Sal ahora, vive, vibra
La sangre que pulsa en las venas
Que corre, que vuela arrastrando
La esencia de la vida
De la nueva y de la antigua
Sal
Sal ahora y grita al mundo
Tu virtud, tu devenir
Elige rauda tu lugar
El lecho que haya de aguardar
A tu llegada inexorable
La mano tendida que ha de hallarte
Sal
Del vacuo ciclo que recorres
De principio a fin y sin cesar
En pos de un lugar más allá
Del límite mismo de la vida
Pues allí me habrás de hallar
Sal
Sal, rubí, en gotas tenues
O en cascada furibunda
Vuelve a tu hogar y vive
Fiel a ti, sangre que pulsa
Por mi ser inmortal

viernes, 10 de junio de 2016

Salt in a God's wound

He aquí la historia entera sin tapujos, sin adornos
sin metáforas hermosas
ni palabras que evoquen
el dolor, la humillación, la vergüenza y el destierro
y todo lo que me sobrevino
al fracasar
y es que así fue
que fallé en ser un Dios.

Todo el plan se vino abajo
y con el, mis sueños y el pasaje
de vuelta al lugar de donde no debí salir, aquel Nirvana
de mil nombres y ningún aspecto
donde el hombre solamente sueña con llegar y nunca alcanza
y que quise dejar atrás creyendo
que enseguida podría regresar.

Caminaba entre vosotros, era entonces uno más
a vuestros ojos inexpertos, solamente un hombre,
nadie a destacar
salvo tal vez para unos pocos que veían mas allá
sin llegar a entenderlo todo, sin dejarlo de notar
pero era ya la hora, me aburrí de la humanidad
y quizá la destruiría o la observaría un poco más
no me importaba ya.

Era vuestro mundo un pasatiempo, vuestras vidas, fantasía
y nada, nadie, nunca antes ni después
trascendería en mi memoria ni en la de otros como yo
ajenos a vuestro tiempo
impasibles ante vuestro devenir, no importabais nada
pues ya os vimos morir
y sabíamos quién os debía seguir.

Todo cambió de pronto
cuando ella apareció, hecha humana, imperfecta por definición
y yo, empero, jamás la percibí superior
en aquél envoltorio caduco brilló como antes jamás
y aun teniendo el cielo en mi mano, tuve que parar
mirar de nuevo y ver a mi otra mitad
sonreír por vez primera desde que empezásemos la eternidad.

Y fue así que un Dios se quedó mudo, que su Diosa le miró
y tal fue la sorpresa de aquél latido
que él fracasó y quedó humano
y ella, mortal también, tomó su mano
y supieron que en su divinidad faltó otrora algo,
que sólo pudiendo morir juntos se amarían.