Hace mucho oí una canción, no recuerdo ya de qué hablaba, no recuerdo quién cantaba. Recuerdo solamente la melodía, las notas hiladas como en una preciosa telaraña de sonidos que componían, con el tempo, ambrosía para el alma. Quién compuso tal proeza es ahora un misterio para mi.
Hoy, empero, he vuelto a escucharla. No sé cómo, no sé dónde, pero ha aparecido ante mi cuando he cerrado los ojos y de tus labios han salido esas palabras. Quizá nunca hubo música, quizá fuese tu voz. Quizá fuesen tus labios el instrumento que producía esa melodía y tus palabras la canción. quizá el tempo era perfecto porque al escucharte el propio tiempo se detiene y puedo, nota a nota, notar una leve caricia que dura segundos eternos.
Quizá, mi linda niña, la banda sonora de mi vida tiene nombre y apellidos y unos ojos que no puedo describir con palabras ni colores. Quizá, solamente quizá, esta noche vuelva a ver tus labios hablándome despacito, a escuchar tu voz y recordar por qué eres tan bella.
Eres música
No hay comentarios:
Publicar un comentario