lunes, 21 de enero de 2013

Hoy te vi...

Hoy es uno de esos días en los que la vida te da un susto, así, por las buenas. Uno de esos días en los que, sin previo aviso, pasa algo que le hace a uno pensar. Hoy ha sido uno de esos días para mi y he pensado, sigo pensando y seguramente seguiré pensando mañana y días después. Tal vez no deje de pensar en el día de hoy nunca.
Es curioso cómo a veces todo puede cambiar en cuestión de segundos y cómo algo sumamente pequeño e insignificante puede cambiar las prioridades de una persona hasta el punto de reorganizar su jerarquía cognitiva y reasignar sus prioridades. Es curioso cómo a veces, un simple gesto puede hacer que una mente se quede en blanco y que solo seamos capaces de pensar en una palabra, un nombre, un rostro, una persona... tan curioso como darse cuenta de que esa persona no es quien uno esperaría imaginar en un momento como ese. La vida, en sí, es curiosa y hoy soy considerablemente más consciente de que, además, es tan frágil que puede irse cuando menos lo esperamos.
Tan curiosa es la vida, que hoy, tras salir victorioso de mi tercer examen me he equivocado de calle. Solamente por eso ha sucedido que me he encontrado en el lugar equivocado, en el lugar erróneo y con la persona que no debía. Solo por eso, esa persona ha tenido en su mano, literalmente, el poder de decidir sobre mi vida. Solamente por eso no podré olvidar esas dos caras.
La cara de quien tenía delante y la de quien se me apareció cuando todo se volvió negro y caí al suelo.
Hoy he visto cómo mi existencia ha estado a punto de extinguirse y sin embargo, me he sentido en paz porque he podido verte un instante y aunque no recuerdo qué has dicho, sí sé que ha sido una sorpresa. No esperaba que fueses precisamente tú... pero si lo pienso tiene sentido. Tienes sentido.
Me alegra saber de antemano que, cuando suceda algo que no se quede en un "casi" será a ti a quien vea. Quizá te he querido más de lo que yo mismo habría imaginado.

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