miércoles, 22 de mayo de 2013

Ocean tears


...y encontrar de nuevo un trocito de cielo en la tierra
A la altura de mis ojos adormilados
Y recuperar por un momento
Y así recibí un trocito de cielo, una nube para mi.
Gracias.
El impulso de seguir despierto pues,
Para cerrarlos siempre hay tiempo.

Una luz tenue, música de jazz
Un sofá mullido, páginas decorando una mesa
De madera oscura y firme
Y unos ojos atentos que ahora leen
Atentos a cada letra que otrora perfilé.

Silencio, la sonrisa se le fue
Y ahora mira hacia otro lado
Pero veo lo que ha pasado
Y una lágrima ha asomado
Y esos ojos no me ven.

Tiemblan esas manos
La voz se le ahoga
Y me mira interrogante
Sin saber bien qué decir
Y pregunta, llora.

Y esas lágrimas que brillan
Las provocan las palabras
Que pasaron de soslayo
Ante para quien fueron escritas
Y llevóselas el viento.

Y el nudo de su garganta
Atenaza aun más su voz
No consigo ya calmarla
Y la abrazo, ¿qué se yo?
No quiero hacer más daño

Habla por fin y me pregunta
Si ella nunca lo leyó
“Lo hizo” le digo yo
Pero tal vez no como haces
Como tú, con corazón.

2 comentarios:

Mar Rock dijo...

Becquer fue un gran poeta, escritor, persona, pero parece haberse reencarnado en ti porque no he visto a mejor poeta en esta vida, eres un crack y mi escritor preferido ;-)

Rhobert W. Valgar dijo...

Becquer fue un gran poeta y un gatito encantador, pero aunque me halagas, no soy más que un aficionado que escribe lo que se le pasa por la cabeza y como has visto esta tarde, puede que a ti te emocione pero por lo general son solo palabras que no alcanzan lo que buscaba al concebirlas.
Pese a todo, mil gracias y también por esa joya.