Noche, que te ciernes
Sobre el mundo con tu capa
De estrellas titilantes y
Una luna, pálida perla,
Que flota en un infinito negro
Y brilla celosa intentando
Que garabatee unos versos
En su nombre pero
Esta noche solo tengo ojos
Para unos ojos
Ojos de mar
Ojos profundos.
Noche que cae y apaga luces
No logras apagar sin embargo
La inquietud por los zafiros
Que contemplo en la distancia
Mientras vuelan las palabras
Y las almas cantan, bailan, charlan
Ni logras evitar que piense
Que hay de mi algo en ella
De ella, algo en mí
Ni que aparte la mirada
De esos ojos
Ojos de mar
Ojos profundos.
Ojos de mar que asomáis
A un mundo ignoto y maravilloso
No os apartéis de mí, seguid brillando
Seguid cantando, soñando
Como yo ahora os sueño en vela
Ojos salvajes, indómitos, tiernos
Ojos cálidos, ingenuos y expertos
Ojos de un mar que me ha atrapado
En cuyas aguas puedo al fin respirar
Ojos profundos a plena vista ocultando
Furia, paz, nerviosismo e inquietud
Ansias de saber y ser sabidos
Ojos de mar que esta noche
Miráis mis ojos.
Nunca os cerréis.

No hay comentarios:
Publicar un comentario