Es frecuente el error
Inequívoca seña de una mente abotargada
De pensar que no hay lágrima que en ojos de un demonio quepa
Mas como todo en esta vida, yerra la corriente mente que,
Valiente
Asegura poseer de la sapiencia la simiente.
No llora un demonio como a llorar estáis acostumbrados
No llora ante el dolor, apesadumbrado
No llora ante el fracaso ni lo hace a las puertas de una derrota
No llora por soledad ni lo hará jamás en público
Pero
Sé por experiencia que un demonio llora.
Por dolores del espíritu que nadie logra soportar
Por el peso de un silencio que en silencio ha de guardar
Por ser demonio y saber que no puede ser ya nada más
Porque sólo por quien es a esa luz no va a alcanzar
Porque
Si un demonio llora lo hace desde el corazón que nadie cree que tiene
Y llora sangre
Y llora solo
Y llora amando con terrible furia a quien osase rechazarle
Y llora
Ante todo
Siendo más demonio y ocultando como puede unas lágrimas
¡Ay!… ¡qué grades son sus lágrimas de rubí amargo!
Porque si un demonio llora
Es porque hasta hace poco, amaba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario