Contra esos ojos tuyos no tengo yo defensa
Ni puedo desoír el canto de sirena
De tu voz
Tu putamente dulce voz
Que sólo usas para recordarme
Que por añorarte estoy jodido
Que por anhelarte he perdido
Tiempo que no regresará
Salud que abandonó mi mente
Y latidos con los que limpias tus tacones
Y yo no te digo esto a la cara, me faltan dos cojones
Porque si sigo queriéndote seguirás largándote
Porque si empiezo a olvidarte volverás tambaleándote
Y no te dejaré caer
Contra el sueño que tú representas no tengo ya
Fuerzas para soñar
Motivo para despertar
Y sólo puedo ahora imaginar
Que tu caricia, para mí desconocida
Pueda rajar esta coraza, esta férrea piel que me impongo
Que sólo me deja hablar pero ya no sentir
Hasta que tú, despiadada zorra de mi vida
Me obligas a hablar, me obligas a estremecerme
A cambio, empero, de migajas de atención a tu capricho
Y aunque mi piel sea fría y de puto cristal,
Mi corazón se estire hasta no poder más,
Volverás a decir mi nombre y ahí me tendrás
Odiándote por que te quiero
Queriéndote por siempre jamás

No hay comentarios:
Publicar un comentario