Y vi
ojos de fuego que ardían como ni mi pecho bajo cero sueña
una cascada de negra noche con olor a fruta, flores y sí, colores
y descubrí que erauna poesía de
ingles brasileñas,
una partitura montada
sobre líneas marcadas
con uñas en mi espalda,
una clave de fa con la forma de una boca
y mi piel erizada me indicaba
que mis suspiros tenían dueña.

No hay comentarios:
Publicar un comentario