Una conversación frustrada, cuando las palabras flotan, negro sobre blanco en una nada digital, una caricia puede parecer un golpe. Nada nuevo bajo el sol, vuelve a llover.
Preguntas sin respuesta, respuestas a preguntas que no existen, el viento aullando en mi ventana. Me busca como a un igual, ha visto que yo también llevo ahora el frío dentro.
La cuestión ahora es saber si queda algo más.
Diría que duele este frío, pero me ha insensibilizado desde dentro y, por eso, no soy capaz de saber si sufro aún o si, por el contrario, he perdido para siempre esa capacidad que era de lo poco que me daba la seguridad de no ser un monstruo completo. No saberlo hace que tampoco sepa si queda algo de humanidad, si alguien ve algo bueno en algún lado. Tal vez no quede nada que ver...
Creo sentir un latido y corro en busca del calor que otrora me brindasen mis talismanes, tal vez pueda hacerlo, tal vez el hielo haya cedido y pueda vencerlo.
Silencio.
Ni un movimiento.
Un susurro.
Conozco esa voz. Tu voz. Escucho...
Y me despierto.
El frío viento que me rasga las arterias me ha dejado muerto durante unos segundos para jugar conmigo. Una muerte cerebral pasajera para poner a prueba aquello en lo que creo...o creía. Ese lapso solamente era un aviso de que ahora estoy solo, un recordatorio de que ya no hay al otro lado nadie que sienta cómo estoy antes de que se lo diga. Ese pequeño alarde de control de un gélido hálito que me fue implantado bajo la piel para salvar mis entrañas, a cambio, devora mi esencia de tal manera que lo que queda tiene pocas opciones.
Se acaba el tiempo. Mi tiempo. Otra cosa se fragua donde antes hubo un corazón que latía tres veces. Otra cosa crece hacia dentro y cubre de escarcha cuanto encuentra a su paso. Otra cosa contra la que solamente podría haber luchado una voz que ya no se oye, una mano que no alcanzo, una sonrisa que no veo, un "Te amo" que no existe, un futuro que se me ha pasado, una vida que no vivirá, unos sueños que no han tenido tiempo de ser soñados para poder cumplirlos...
Noto su avance como un roce interno entre dos huesos secos y desgastados y en mi cabeza el chirrido de ese glaciar me impide captar sonido alguno. Quizás ese susurro era la voz que esperaba, pero no puedo oírlo, el hielo me grita desde dentro.
No hay nadie.
Soledad.
Me tiemblan las manos y preparo un té. Caliente. Quizás eso sirva. El agua hierve. Quema... se supone.
Azúcar, mucho. Poco dulce queda ahí ya, lo tengo que buscar fuera.
Vuelvo y tengo la absurda idea de que puede que haya una línea más, la que esperaba toda la noche.
Nada. Una nueva burla de un payaso frío. Diez segundos de esperanza que me ha dado y quitado para demostrar de nuevo que hará lo que sea para llevar las riendas.
Diez segundos solamente y el agua bullente se ha contagiado del frío que emito. El té se ha congelado.
Soledad.
2 comentarios:
Lo gracioso de todo esto es que no es la primera vez que leo algo así.
Si se te tiende una mano y la rechazas por no ssbervsi la necesitas, alegando ése frío que nadie más que tú puede romper, no te quejes de que estas solo. No desprecies a los demás de ésa manera porque si estás solo es porque tú y sólo tú quieres que sea así.
Si te ofrecen ayuda, acepta. Puedes cuestionar lo que quieras después, pero acepta primero y arregla lo que se pueda arreglar antes de buscar respuestas.
Esto pasó en el pasado, y en tu propio texto te demuestras a ti mismo que aún sin saberlo, ya estás sufriendo. No cometas el mismo error que ya cometiste
Pues mira, me alegro de que te parezca gracioso, pero te puedes imaginar lo mucho que me divierte a mi y la impresión que dejas diciendo que te parece gracioso...
Estoy un poco harto de decirte que pienses un poquito antes de hablar y leas bien lo que digo. EN NINGÚN MOMENTO DIGO QUE NO SE ME TIENDA UNA MANO, ¡SI NO QUE NO LA ALCANZO! Creo que el matiz es bastante apreciable.
¿Quieres algo curioso? Parece que pienses que yo he elegido esto, que lo hago a propósito, que lo he elegido. Te equivocas por completo al igual que cuando dices que yo he dicho que soy el único que puede romperlo. Si pudiera ya lo habría hecho.
Creo que por ahora es mejor que deje este comentario aquí, lo que se me viene a la cabeza como continuación no sería muy correcto.
Publicar un comentario