"Glitch: en el ámbito de la informática o los videojuegos es un error que, al no afectar negativamente al rendimiento, jugabilidad o estabilidad del programa o juego en cuestión, no puede considerarse un "bug", sino más bien una característica no prevista."
Y al fin y al cabo, tal parece ser la vida, una característica no prevista. No se sabe dónde empieza la vida, el punto exacto en que algo abandona lo inerte para devenir ente vivo. Solamente hay aproximaciones, teorías, hipótesis y muchos, muchos números. Pero, ¿qué es la vida? ¿Un estado de la materia, una condición, una propiedad, atributo o rasgo? ¿Es acaso algo lógico o se trata de un suceso aislado y aleatorio? La vida, como concepto, existe por necesidad como consecuencia lógica de una serie de procesos que aun no comprendemos o es, simplemente, una característica imprevista, algo que nadie calculó que podía suceder?
¿La vida es, acaso, existencia? Particularmente opino que no. Son dos cosas distintas y mientras la existencia se puede definir, medir, estudiar e incluso alterar, la vida es algo que no podemos ni explicar.
Cuanto vive, existe, pero no todo lo que existe tiene vida. Una mariposa tiene vida y existe mientras que una piedra existe carente de vida... ¿A qué se debe esto?
Hay quien opina que todo existe pero solo vive lo que tiene alguna función "natural" pero es una idea que cojea bastante si pensamos, por ejemplo, en todas esas formas de vida artificiales cuya función no es natural y ha sido implementada por el ser humano. Existen, tienen vida... pero ¿viven? Realmente no. Cumplen un propósito tan arbitrario como su propio origen sintético y es obvio en sí mismo que ni tan siquiera existirían si la función que cumplen no resultase de algún modo productiva. Pero crear seres vivos no significa crear vida.
Un ente puede cumplir absolutamente todas las funciones vitales, esas que se consideran como la quintaesencia de la vida y pese a ello, no vivir, tan solo existir. No son inertes pero tampoco están vivos.
¿Qué es, pues, vivir?
Provenimos de un caldo primigenio de cultivo y somos el resultado de que una serie de átomos se uniesen unos con otros de una manera concreta. De las infinitas combinaciones posibles, con sus igualmente infinitos y dispares resultados, una dio origen a una serie de compuestos que fueron volviéndose más complejos a base de recombinarse innumerables veces con más y más "piezas". La cuestión es que no sabemos qué empujaba a esos compuestos a seguir aumentando su complejidad. ¿Estabilidad electrónica? ¿Tendencia a tomar/ceder electrones para completar pares y orbitales? Tuvo que haber algo más porque si hubiera sido cuestión solamente de química y equilibrio cuántico, hoy no estaríamos aquí. Lo que se viene denominando "la chispa de la vida" es algo que aun se nos escapa. No sabemos qué es, qué fue o qué puede ser pero lo que sí sabemos es que lo más probable es que fuese un imprevisto pues los átomos se guían por energía, por atracción y repulsión de cargas de mayor o menor intensidad y establecen enlaces de forma mecánica para lograr estabilidad. Pero son inertes. Existen, sí, pero no "quieren" ser estables, no "quieren" formar moléculas, tejidos, etc.
Llegamos a este punto y me pregunto, como ser vivo, ¿cómo puedo estar, en esencia, formado por partículas inertes? Los átomos que componen las moléculas de los tejidos que dan forma a mis órganos y huesos son, en esencia, cargas eléctricas sin ningún tipo de propiedad "viva" y sin embargo, estoy vivo. ¿Por qué? Un filósofo dijo que "Algo no puede surgir de la nada" y sin embargo, soy un ser vivo surgido de piezas sin vida.
Mi última reflexión versa sobre la vida y la vida biológica. Biológicamente es bien sabido qué nos hace estar vivos: respiración y captación de oxígeno, irrigación sanguínea del organismo, asimilación de nutrientes como "combustible" para realizar las distintas funciones más variopintas, todo tipo de procesos a nivel citológico que mantienen el cuerpo en unas determinadas condiciones. En pocas palabras, la vida biológica es la existencia, el ser vivo en cuestión interpretando su papel en el mundo con los medios de que dispone y en el tiempo que le ha sido asignado para, al final, sucumbir a la entropía.
La vida, vivir, es algo distinto. No es una ciencia, tampoco es una filosofía ni un estado de ánimo inducido por procesos químicos. Qué es la vida, realmente no lo puedo definir, pero sí sé lo que es sentirse vivo, hacerse preguntas, buscar respuestas e incluso dejar de lado la existencia biológica por un impulso sin explicación que tira de uno mismo desde dentro. En física se habla de forma poética de las fuerzas de amor y odio como las más poderosas del universo y se les atribuye el mérito de ser capaces de despertar en los seres vivos algo intangible, inexplicable. El impulso de trascender, de subir un escalón y dejar la mera existencia, dejar de vivir "porque toca" y buscar una razón para vivir electa, no impuesta por condiciones aleatorias ni por un "fallo" cuya característica imprevista sea la vida.
Un servidor ha existido mucho tiempo, ha vivido a intervalos. Ahora busco la línea donde ese "glitch" al que llamamos vida se ha colado para intentar comprenderlo y admito que no es fácil. Tanto es así que me deja el tiempo justo para existir, pero no para vivir. Pese a todo, esas fuerzas universales siguen latentes y de vez en cuando recuerdo y me doy cuenta de que si ahora puedo permitirme el lujo de limitarme a existir, es porque soy afortunado. Yo ya descubrí por qué vivo.
Y al fin y al cabo, tal parece ser la vida, una característica no prevista. No se sabe dónde empieza la vida, el punto exacto en que algo abandona lo inerte para devenir ente vivo. Solamente hay aproximaciones, teorías, hipótesis y muchos, muchos números. Pero, ¿qué es la vida? ¿Un estado de la materia, una condición, una propiedad, atributo o rasgo? ¿Es acaso algo lógico o se trata de un suceso aislado y aleatorio? La vida, como concepto, existe por necesidad como consecuencia lógica de una serie de procesos que aun no comprendemos o es, simplemente, una característica imprevista, algo que nadie calculó que podía suceder?
¿La vida es, acaso, existencia? Particularmente opino que no. Son dos cosas distintas y mientras la existencia se puede definir, medir, estudiar e incluso alterar, la vida es algo que no podemos ni explicar.
Cuanto vive, existe, pero no todo lo que existe tiene vida. Una mariposa tiene vida y existe mientras que una piedra existe carente de vida... ¿A qué se debe esto?
Hay quien opina que todo existe pero solo vive lo que tiene alguna función "natural" pero es una idea que cojea bastante si pensamos, por ejemplo, en todas esas formas de vida artificiales cuya función no es natural y ha sido implementada por el ser humano. Existen, tienen vida... pero ¿viven? Realmente no. Cumplen un propósito tan arbitrario como su propio origen sintético y es obvio en sí mismo que ni tan siquiera existirían si la función que cumplen no resultase de algún modo productiva. Pero crear seres vivos no significa crear vida.
Un ente puede cumplir absolutamente todas las funciones vitales, esas que se consideran como la quintaesencia de la vida y pese a ello, no vivir, tan solo existir. No son inertes pero tampoco están vivos.
¿Qué es, pues, vivir?
Provenimos de un caldo primigenio de cultivo y somos el resultado de que una serie de átomos se uniesen unos con otros de una manera concreta. De las infinitas combinaciones posibles, con sus igualmente infinitos y dispares resultados, una dio origen a una serie de compuestos que fueron volviéndose más complejos a base de recombinarse innumerables veces con más y más "piezas". La cuestión es que no sabemos qué empujaba a esos compuestos a seguir aumentando su complejidad. ¿Estabilidad electrónica? ¿Tendencia a tomar/ceder electrones para completar pares y orbitales? Tuvo que haber algo más porque si hubiera sido cuestión solamente de química y equilibrio cuántico, hoy no estaríamos aquí. Lo que se viene denominando "la chispa de la vida" es algo que aun se nos escapa. No sabemos qué es, qué fue o qué puede ser pero lo que sí sabemos es que lo más probable es que fuese un imprevisto pues los átomos se guían por energía, por atracción y repulsión de cargas de mayor o menor intensidad y establecen enlaces de forma mecánica para lograr estabilidad. Pero son inertes. Existen, sí, pero no "quieren" ser estables, no "quieren" formar moléculas, tejidos, etc.
Llegamos a este punto y me pregunto, como ser vivo, ¿cómo puedo estar, en esencia, formado por partículas inertes? Los átomos que componen las moléculas de los tejidos que dan forma a mis órganos y huesos son, en esencia, cargas eléctricas sin ningún tipo de propiedad "viva" y sin embargo, estoy vivo. ¿Por qué? Un filósofo dijo que "Algo no puede surgir de la nada" y sin embargo, soy un ser vivo surgido de piezas sin vida.
Mi última reflexión versa sobre la vida y la vida biológica. Biológicamente es bien sabido qué nos hace estar vivos: respiración y captación de oxígeno, irrigación sanguínea del organismo, asimilación de nutrientes como "combustible" para realizar las distintas funciones más variopintas, todo tipo de procesos a nivel citológico que mantienen el cuerpo en unas determinadas condiciones. En pocas palabras, la vida biológica es la existencia, el ser vivo en cuestión interpretando su papel en el mundo con los medios de que dispone y en el tiempo que le ha sido asignado para, al final, sucumbir a la entropía.
La vida, vivir, es algo distinto. No es una ciencia, tampoco es una filosofía ni un estado de ánimo inducido por procesos químicos. Qué es la vida, realmente no lo puedo definir, pero sí sé lo que es sentirse vivo, hacerse preguntas, buscar respuestas e incluso dejar de lado la existencia biológica por un impulso sin explicación que tira de uno mismo desde dentro. En física se habla de forma poética de las fuerzas de amor y odio como las más poderosas del universo y se les atribuye el mérito de ser capaces de despertar en los seres vivos algo intangible, inexplicable. El impulso de trascender, de subir un escalón y dejar la mera existencia, dejar de vivir "porque toca" y buscar una razón para vivir electa, no impuesta por condiciones aleatorias ni por un "fallo" cuya característica imprevista sea la vida.
Un servidor ha existido mucho tiempo, ha vivido a intervalos. Ahora busco la línea donde ese "glitch" al que llamamos vida se ha colado para intentar comprenderlo y admito que no es fácil. Tanto es así que me deja el tiempo justo para existir, pero no para vivir. Pese a todo, esas fuerzas universales siguen latentes y de vez en cuando recuerdo y me doy cuenta de que si ahora puedo permitirme el lujo de limitarme a existir, es porque soy afortunado. Yo ya descubrí por qué vivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario