Clamor acallado
De un impulso aplacadoPor un monstruo encallado
Que detiene el lance
De un guerrero oxidado
Que no halla en su avance
Paz que su alma alcance
Rendido y sin resuello
Lanza enhiesta hacia su cuello
Y una sombra cubre el suelo
Cuando enjambres de saetas
Tornan negro el claro cielo
Y él, ferido, incapaz de alzar el vuelo
Contempla en su piel las grietas
Que se hunden, cavan, reptan
Y huyen raudas por sus venas
Hojas hieren de dentro a fuera
Y nada salva su coraza
Gritos hay, aunque no los sienta
Y aun en tal lid, tan sangrienta
Recuerda y busca a tientas
La memoria del sabor que hace que sienta
Que no importa si el fulgor todo revienta
¡Que así sea, que consienta!
Pues cuando nada queda y la ceniza se asienta
Pareciera blanca nieve así que ven, despierta
Y muere ahora bajo el rojo que te tienta
No hay comentarios:
Publicar un comentario