Y que estás en mi cabeza ya es un hecho
Y que se alargan lo instantes que separan tus palabras y me quedo
Sin poder pensar mirando al techo
Y al hablar me vuelca el pecho
Y me calmas
Cada vez que algo me cuentas
Me bebo tus palabras sediento de otra perla
Otro detalle
Otra historia
Que me hable más de ti y que me diga
Cómo eres, a qué sabes
Y por qué, si en verdad existes, te me alejas
De cuanto hoy quiero saber, mañana habrá nuevas preguntas
Nuevas dudas y respuestas que me crucen
De un lado a otro de un océano de agua y tiempo
Y que te sienta
Tan cerca y tan lejana
Familiar
Y deliciosamente extraña
Como una roja flor que se deshoja a voluntad
Sólo cuando quiere
Sólo ante quien ella desea
Y cuyas espinas no me hieren
Salvo cuando de mi piel el mundo las separa

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