lunes, 21 de mayo de 2012

No hay ganas

Y es que
solamente me apetece
escribir en cada
linea tres palabras.
Ni siquiera sé
por qué ni
me importa demasiado.
Solamente sé que
en mis sueños
te apareces para
mostrar esa sonrisa
que me inquieta
y reconforta. Esa
misma que creía
que era un
sueño, un delirio,
y que poco
a poco hiciste
que fuese mi
vida misma. Pero
hace tiempo que
no sonríes o
al menos no
para mi, no
en mi presencia.
No suele uno
saber cuánto bien
puede hacer algo
tan suave como
la sonrisa de
quien se ama
hasta que por
razones harto injustas
se la añora.
No visites más
mis sueños y
si algo has
de decirme no
te escondas en
la leve duermevela,
ven y dime
con tu sonrisa
esas dos palabras.

Dímelo de nuevo.

No hay comentarios: